En la niñez de hace años, muchos años, siempre lo más importante de las películas era «El Chacho». El manda más. Se acercan las elecciones presidenciales y el expresidente Álvaro Uribe no ha logrado entender su papel, por lo que sigue el mismo libreto como si no estuviera pasando nada.
Opaca Uribe a cada uno de los posibles candidatos presidenciales, haciéndolos parecer como siempre ha sido, unos títeres. El asunto es que los tiempos cambiaron, el presidente es Gustavo Petro. El libreto le va a funcionar a Uribe, para repetir la historia de llegar nuevamente la izquierda al poder. No hay nadie que se lo diga, así sea a sabiendas que pierde el tiempo.
He insistido en que lo más preocupante y peligroso que le puede pasar a la derecha en las próximas elecciones es «el que diga Uribe». Si Uribe no deja que la política siga su curso e insiste en opacar todo lo que tenga luz propia, lo que logrará es consolidar a la izquierda petrista. Ahí sí que nadie los destronará por largos años.
Hay prominentes figuras en el tapete, destacándose el carismático ex vicepresidente Francisco Santos, que por dinámica política, coyuntura electoral, es de los llamados a ser protagonista de primer orden. Ha tenido una posición coherente a lo largo de su vida política. Le cabe el país en la cabeza, pero Uribe con miles de pretextos, siempre le ha cerrado el camino presidencial.
Ha tenido ese poder para hacerlo. Se pega Uribe desde el apellido Santos, -ahora seguramente- hasta de los irracionales señalamientos del Mancuso, que hablando claro, más los ha tenido Uribe y fue dos veces presidente. Que estupidez y cobardía. Para apoyar a Francisco Santos hay que tener los pantalones bien puestos, porque de presidente no será títere de nadie. Es lo que necesita la centro derecha hoy, alguien con recorrido y carácter propio. Si la excusa es el apellido y lo del Mancuso, entonces con tanto pero, no habrá candidat@, porque quien salga le tiran su piedrazo, tipo peñón.
En el desastre, Uribe escribió otro capítulo imponiendo al desconocido paracaidista Iván Duque ¿Va por el final en tal de seguir jugando a «El Chacho»? Parece que es lo único que le interesa en su vida, así su boca diga que se desvive por el mundo entero, incluida Colombia.
El peñalosista, paracaidista del primer renglón de senado de centro democrático, impuesto por Uribe, que le raponaron a María Fernanda Cabal, el biche Miguel Uribe Turbay dice «Hay esperanza». Si que la hay, que por cierto no es él. Una de esas esperanzas es que Petro no está bien de la cabeza, pero si por la izquierda llueve, por la derecha no escampa con un Uribe que no es que esté mejor. Ahí sí ¿Quién dice apártate?
Coletilla: explicación bobalicona la de la congresista sucreña Karina Cotes, diciendo que hubiera programado otra fecha para el evento liberal en Sucre, distinto al que lo hicieron, porque ella tenía clases de su especialización ese día. ¡… PONGANLE CERO! diría el chavo del ocho. De cosa Sucre no está peor, con esa clase «dirigente», incluidos los hermanitos calle, Espinosa Oliver.



