La Fiscalía dio un golpe contundente al crimen en la ciudad al judicializar a John Alexander Taborda Orozco, de 36 años, y Rubén Darío Ladeus Cardona, de 42, acusados de secuestro extorsivo agravado. Ambos imputados se han declarado no culpables. En el procedimiento, fueron incautados el datafono portátil, varios celulares y un vehículo marca Chevrolet Onix, color gris, de placa LJR-210.
Según las investigaciones, la víctima fue abordada en el aeropuerto Rafael Núñez por uno de los capturados, conocido como «El Musculitos», quien aprovechando su dominio del idioma inglés, convenció al turista para que subiera a un vehículo particular que ofrecía servicios a través de plataformas digitales y lo llevaría al barrio Getsemaní, donde se hospedaría.
Al momento de abordar el vehículo, el turista notó que estaba el conductor y el traductor, quienes le dijeron que se tranquilizara, que así viajaba más seguro.
Los hechos que han dejado a la comunidad en shock ocurrieron el pasado 20 de octubre, cuando los acusados, que dijeron ser conductores de una plataforma de transporte, abordaron a un ciudadano húngaro que visitaba Cartagena. Lo que comenzó como un servicio ordinario se tornó en una pesadilla. Durante el trayecto, Taborda Orozco y Ladeus Cardona desviaron el recorrido y exigieron al turista la suma de un millón de pesos a cambio de su seguridad.
En una cruel jugada, al darse cuenta de que la víctima sólo disponía de 300 mil pesos en efectivo, los conductores le forzaron a visitar varios cajeros automáticos en un intento desesperado por reunir el dinero restante. Tras más de una hora de angustia y frustración, los delincuentes optaron por un método más moderno: utilizar un datáfono para que el extranjero pudiera realizar una transferencia de 700 mil pesos, continuando con el juego macabro de la extorsión.
Una vez liberado en el Centro Histórico, el ciudadano húngaro no dudó en alertar a las autoridades sobre el escalofriante suceso. La rápida acción de la Policía Nacional resultó en la captura de los dos sospechosos en el barrio Crespo, donde la comunidad comienza a tomar conciencia de la creciente inseguridad en la ciudad.
Un juez de control de garantías impuso una medida de aseguramiento en establecimiento carcelario, lo que significa que ambos deberán enfrentar su proceso en la cárcel San Sebastián Ternera de Cartagena.
Este caso resalta no solo el peligro que enfrentan los turistas en destinos populares, sino también la urgencia de medidas efectivas para salvaguardar la seguridad pública en la región.
La Fiscalía continúa con la investigación, reafirmando su compromiso con la justicia y la protección de todos los ciudadanos, tanto locales como visitantes.



