La Fiscalía logró un importante avance en la lucha contra la extorsión al judicializar a cuatro presuntos integrantes de la autodenominada red de extorsionistas “Los Perturbadores”, organización delictiva que operaba desde el patio tres del establecimiento penitenciario de alta y mediana seguridad Doña Juana, ubicado en La Dorada (Caldas).
Las acciones, coordinadas por un fiscal especializado de la Seccional Caldas y el Gaula de la Policía Nacional, culminaron en la captura de Vicky Yolanda Zapata Ortega, Lady Johana Gaviria Sánchez, Jaider Gómez Cardona y Kely Johana Pérez en Medellín (Antioquia).
Zapata y Gaviria son las compañeras sentimentales de Faber Alberto Bonilla Prada, alias “Beto”, y Jhon Fredy Jaramillo Valdez, alias “Fredy”, quienes actualmente cumplen condena por delitos relacionados con la extorsión. Los cuatro procesados fueron imputados por los delitos de concierto para delinquir con fines de extorsión y enriquecimiento ilícito, ambos agravados.
Se les atribuye la responsabilidad de recibir pagos que oscilaban entre 3 y 50 millones de pesos de comerciantes, ganaderos y docentes en Caldas y otras ciudades del país, extorsionados bajo amenazas de muerte.
La investigación se fundamentó en la interceptación de comunicaciones y búsquedas selectivas en bases de datos, que revelaron el uso de varios números de teléfonos móviles desde los cuales se contactaron al menos 40 víctimas en todo el país.
La información obtenida a partir de 102 celulares incautados en la penitenciaría permitió a la Fiscalía trazar la red de operación de “Los Perturbadores”.
Los integrantes de la organización se dedicaban a identificar a sus víctimas, estudiando sus perfiles en redes sociales para extraer información personal. Posteriormente, se comunicaban con las víctimas haciéndose pasar por funcionarios de entidades públicas relacionadas con el agro, ofreciendo supuestas ayudas y beneficios. Este engaño les permitía obtener datos que los ciudadanos proporcionaban de manera ingenua.
Con la información recopilada, los extorsionistas realizaban nuevas llamadas, simulando ser miembros de organizaciones ilegales y exigiendo pagos económicos bajo la amenaza de muerte para ellos y sus familias, si no cumplían con las exigencias.
Los rastreos a cuentas, realizados por peritos expertos, evidenciaron que “Beto” y “Fredy” coordinaban las llamadas extorsivas mientras que los ahora procesados definían la forma de recaudar el dinero, lo que les permitió incrementar sus patrimonios de manera injustificada.
Un juez con función de control de garantías en La Dorada impuso medida de aseguramiento privativa de la libertad a Zapata Ortega y Gaviria Sánchez. Gómez Cardona y Pérez continúan vinculados al proceso penal.



