En un contundente golpe a las finanzas ilícitas de una red criminal, la Fiscalía General de la Nación, con el apoyo del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), desmanteló una organización dedicada a la comercialización ilegal de juegos de suerte y azar en el Eje Cafetero y Valle del Cauca.
La red, que operaba sin los permisos legales pertinentes, generaba ganancias ilícitas anuales superiores a los 10.000 millones de pesos, con graves consecuencias para las rentas departamentales y el sector salud.
En una serie de operativos realizados en los municipios de Sevilla, Caicedonia (Valle del Cauca) y La Tebaida (Quindío), fueron capturados 18 presuntos miembros de la red, quienes enfrentan cargos por delitos como concierto para delinquir, ejercicio ilícito de actividad monopolística de arbitrio rentístico y enriquecimiento ilícito.
Entre los detenidos se encuentran Carlos Alberto Díaz Naranjo y los hermanos Javier y Lader Pinilla Ospina, quienes fueron enviados a prisión. Los otros 15 implicados recibieron detención domiciliaria.
Los afectados con la decisión son: Blanca Milena Ospina Morales, Óscar Cardona Monsalve, Orlay Cardona Alarcón, Ancizar Ortiz Valencia, Lorenzo Grisales Ocampo, Carlos Hernán Cruz Vásquez, Teresa Aristizábal Ocampo, Héctor Fabio Romero, Jhein Romero García, Amparo López Riascos, Claudia Shirley García, Jaider Antonio Ramírez Valencia, Edwin Alberto Aguirre Marín, José Erney Cruz Padilla y Juan Carlos Serna Jiménez.
El golpe fue devastador para la estructura operativa de la red. Durante los allanamientos, las autoridades incautaron una impresionante cantidad de material, incluido más de 247 millones de pesos en efectivo, 209 cédulas de ciudadanía colombiana, 12 documentos de identidad brasileños, 9 licencias de conducción mexicanas, 6 computadores, 37 celulares, 374 Simcards, 84 facturas con logos de empresas extranjeras, y 74 letras de cambio que suman un total de 700 millones de pesos. Además, fueron confiscados 58.112 boletas ilegales, 383 talonarios de chance ilegal, 1 arma de fuego y 1 arma traumática, entre otros elementos de prueba.
El fiscal a cargo del caso explicó que la organización operaba de manera clandestina, ofreciendo chance, rifas y otros juegos de azar en sectores residenciales y comerciales, sin ningún tipo de control estatal ni cumplimiento de las normativas legales. Este esquema ilícito no solo perjudicaba las finanzas del Estado, sino que también representaba un riesgo para los ciudadanos al generar apuestas sin ningún tipo de regulación.
Los implicados, que al parecer desempeñaban roles específicos dentro de la red (planfleteros, promotores, vendedores, sumadores y digitadores), no aceptaron los cargos en su contra durante la audiencia. Según las autoridades, las ganancias generadas por esta organización ilegal se utilizaban para financiar otras actividades delictivas, generando un círculo vicioso de enriquecimiento ilícito y fraude.
La Fiscalía destacó que este golpe a la red de apuestas ilegales hace parte de una serie de esfuerzos continuos para erradicar las actividades criminales que afectan a las comunidades, y advirtió que continuará trabajando para asegurar que no se repita este tipo de crimen en otras regiones del país.



