Dicen que el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, tiene en mente seguir el ejemplo de los Char en Barranquilla, sobre todo con su propuesta de crear la empresa ELOP (Entidad Local de Obras Públicas). Algunos se preguntan si realmente está buscando emular a la familia política barranquillera en la gestión de proyectos y obras. Si bien el alcalde no ha confirmado sus intenciones, hay indicios que sugieren que esta idea podría estar tomando fuerza nuevamente.
Para entender de qué se trata, recordemos que hace algunos meses, la propuesta de crear ELOP fue rechazada en el Concejo Distrital. La razón principal fue la falta de inclusión de este proyecto en el programa de gobierno del alcalde y en el Plan de Desarrollo de la ciudad, lo que generó incertidumbre y oposición. Sin embargo, lo que parecía un proyecto muerto podría estar a punto de resucitar, y lo hace con el mismo aire de sorpresa con el que Joselito Carnaval revivió en Barranquilla.
Según fuentes cercanas a la Alcaldía, Turbay estaría preparando una reestructuración administrativa con la finalidad de incorporar ELOP en el funcionamiento del distrito, pero esta vez de una forma que evite el rechazo del Concejo. La estrategia, dicen, sería darle el «visto bueno» por debajo de la mesa, con el fin de que la propuesta pase sin mayor resistencia, como si de un «disfraz perfecto» se tratara. Como una especie de «muerto borrachón», ELOP regresaría con menos ruido y más aceptación.
¿Una jugada maestra o un intento de copia burda? La polémica está servida. Para algunos, el concepto de ELOP es una réplica de lo que ha hecho la administración de los Char en Barranquilla, donde el control y la gestión de obras públicas han sido parte fundamental del éxito de la ciudad. Pero en Cartagena, donde la transparencia y el control sobre los recursos siempre han sido temas sensibles, la idea genera tanto expectación como desconfianza.
No cabe duda de que, con la reactivación de ELOP, Dumek Turbay parece dispuesto a probar suerte con este modelo, pero a sus detractores les queda la pregunta: ¿será esta una propuesta que beneficie realmente a Cartagena, o simplemente una estrategia para seguir los pasos de Barranquilla con el sello de un Carnaval que no ha muerto?
Lo cierto es que, en este noviembre que parece sacudido por una mezcla de política y espectáculos, ELOP revive como Joselito Carnaval en Barranquilla. Y mientras algunos celebran el renacer de esta propuesta, otros siguen alertas, temiendo que la «maizena» administrativa termine tapando los ojos del Concejo y, por ende, de los cartageneros. Así que, ojo avizor. Las jugadas de la política local nunca descansan.



