La reciente fecha de Eliminatorias sudamericanas rumbo al Mundial 2026 dejó un cúmulo de emociones intensas y resultados que reconfiguran las dinámicas de la clasificación. Aunque algunas selecciones consolidaron su buen momento, otras vieron cómo la ilusión se desmoronaba en cuestión de minutos, evidenciando la competitividad de esta fase clasificatoria.
La Selección Colombia protagonizó una de las historias más frustrantes de la jornada. Llegar al Centenario de Montevideo con la posibilidad de igualar a Argentina en puntos parecía una motivación suficiente para dar un golpe de autoridad, pero el desenlace dejó un sabor amargo. A pesar del golazo de Juan Fernando Quintero, que puso a soñar al equipo tricolor, los errores defensivos y la incapacidad de gestionar la ventaja costaron caro.
El autogol de Dávinson Sánchez y la rapidez con la que Rodrigo Aguirre selló la remontada expusieron las falencias de concentración del equipo. Aunque Carlos Andrés Gómez empató agónicamente, el gol de Manuel Ugarte al cierre sentenció una derrota que no solo amplía la hegemonía uruguaya en estas lides, sino que también evidencia la necesidad de mayor solidez mental y táctica en el equipo dirigido por Néstor Lorenzo.
Paraguay dio el golpe más inesperado de la jornada al vencer a Argentina, líder de la clasificación y campeona del mundo. Este resultado no solo demuestra la resiliencia del equipo guaraní bajo la dirección de Gustavo Alfaro, sino que también expone a una Albiceleste que, sin Lionel Messi, pierde mucho de su capacidad resolutiva.
Por otro lado, Ecuador reafirmó su buen momento con una goleada contundente sobre Bolivia en Guayaquil. La solvencia mostrada por jugadores como Gonzalo Plata y Enner Valencia no solo confirma la solidez del proyecto ecuatoriano, sino que posiciona al equipo como un aspirante serio a los puestos de privilegio.
En Maturín, Venezuela logró un empate valioso frente a Brasil, con Telasco Segovia como protagonista. Sin embargo, los brasileños siguen mostrando dificultades para cerrar partidos, como lo evidencia el penal fallado por Vinícius Júnior.
El empate sin goles entre Perú y Chile en el Monumental de Lima reflejó el bajo nivel de ambos equipos. Con pocas ocasiones claras y una polémica decisión del VAR anulando un penal en el último minuto, ambas selecciones parecen haber quedado fuera de la lucha por los cupos mundialistas. La falta de contundencia y renovación en sus planteles ha sido una constante en esta Eliminatoria.
La jornada dejó claro que las Eliminatorias sudamericanas son impredecibles y exigentes. Los favoritos no siempre ganan, y los errores se pagan caro. Para Colombia, la lección es contundente: los partidos no se ganan solo con talento individual, sino con cohesión, concentración y un plan de juego que minimice los errores. Con muchas fechas aún por jugar, la tabla sigue abierta, pero el margen de error se reduce con cada jornada.



