Las intensas lluvias que han azotado a la región en los últimos días provocaron la creciente súbita de las quebradas San Mateo y Montecristo, Bolívar, inundando la cabecera municipal y dejando un saldo preliminar de más de 800 familias damnificadas. Ante esta crítica situación, el Gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí, ordenó activar de manera inmediata los protocolos de atención a emergencias.
Un grupo de reacción conformado por funcionarios de distintas áreas, como Salud, Gestión del Riesgo, Seguridad, Educación, Agricultura, Interior y la Oficina de la Mujer, ya está en camino hacia la zona afectada. Este equipo lleva consigo ayudas humanitarias que incluyen kits de aseo y alimentos básicos para socorrer a las comunidades más vulnerables.
“Hacemos un llamado al sector privado y al Gobierno Nacional para que se sumen a este esfuerzo. La situación es apremiante, y las familias bolivarenses necesitan de nuestra solidaridad”, expresó el gobernador Arana a través de su cuenta en X. Asimismo, envió un mensaje de esperanza y compromiso: “No están solos, vamos a superar esta calamidad juntos”.
La declaratoria de calamidad pública por lluvias a principios de esta semana, permitió agilizar los procesos de respuesta frente a emergencias como esta. Sin embargo, las necesidades en Montecristo superan las capacidades locales, por lo que se solicita el apoyo del gobierno nacional.
La creciente afectó viviendas, cultivos y vías de acceso, dejando a miles de personas en condiciones críticas. Organizaciones sociales y líderes comunitarios de Montecristo han pedido mayor celeridad en la llegada de ayuda para evitar un agravamiento de la situación, especialmente en términos de salud y alimentación.
En los próximos días, se espera que el Gobierno Nacional y organismos de cooperación internacional evalúen el impacto de las lluvias y contribuyan con recursos adicionales. Mientras tanto, los bolivarenses se unen en un esfuerzo colectivo para mitigar las consecuencias de este desastre natural.
La situación pone en evidencia los efectos del cambio climático y la necesidad de fortalecer la infraestructura de prevención en municipios vulnerables como Montecristo, que cada año enfrentan el riesgo de inundaciones debido a las lluvias intensas.



