La Armada de Colombia llegó a las comunidades más apartadas de la Alta Guajira con un mensaje de esperanza y resiliencia. En una operación humanitaria que combina logística marítima y terrestre, las primeras 70 toneladas de víveres y elementos de primera necesidad han comenzado a ser entregadas en los corregimientos de Puerto López y Karasúa, en Punta Espada, zonas gravemente afectadas por las lluvias que azotan al país.
El Buque de Desembarco Anfibio ARC Golfo de Urabá se ha convertido en un símbolo de solidaridad al transportar toneladas de ayuda recolectada gracias a la colaboración entre la Armada de Colombia, la Cruz Roja, el Ejército Nacional, la Defensa Civil, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y otras entidades públicas y privadas.
En Puerto López, cerca de 50 toneladas de suministros están siendo distribuidas para llegar a los corregimientos vecinos de Punta Espada y Castilletes. En Karasúa, los habitantes recibieron 20 toneladas de víveres y 40.000 litros de agua potable, una necesidad crítica en esta región.
La complejidad geográfica y las duras condiciones de acceso no han sido impedimento para que esta misión avance. Los líderes comunitarios, en colaboración con los Infantes de Marina, han organizado la distribución de las ayudas, asegurándose de que lleguen a las familias más afectadas, especialmente a niños y adultos mayores.
“Es la primera vez en meses que sentimos que alguien nos escucha”, expresó Manuel Ipuana, líder de Karasúa. “Este apoyo nos da fuerza para seguir adelante en medio de las dificultades.”
Tras dos días de operaciones en Punta Espada, el ARC Golfo de Urabá zarpará hacia Puerto Estrella, donde continuará la distribución de víveres y agua potable. Este despliegue es parte del compromiso de la Armada con la consolidación territorial y la mejora de la calidad de vida de las comunidades más vulnerables de la región Caribe.



