Campesinos y asociaciones rurales del departamento de Bolívar participaron este lunes en una jornada nacional de protestas para exigir avances en la implementación de la reforma agraria, un compromiso pactado en el acuerdo de paz con las extintas FARC. La manifestación, que se concentró en varios puntos clave del departamento, incluyó bloqueos en vías principales como la variante Mamonal-Gambote, Bayunca, Turbaco y María La Baja, generando afectaciones en la movilidad y en las actividades industriales de la capital de Bolìvar.
La protesta fue liderada por diferentes organizaciones campesinas, entre ellas la Coordinadora Campesina Somos Tierra, que busca visibilizar la falta de progreso en la distribución de tierras y el cumplimiento de los compromisos adquiridos por las autoridades nacionales.
Según Daniel Rocha, vocero de la coordinadora, uno de los casos más representativos de esta demora se presenta en Arjona, Bolívar. Allí, se había prometido la adjudicación de tierras entregadas por la Sociedad de Activos Especiales (SAE) a organizaciones campesinas, pero este proceso sigue estancado, a pesar de los compromisos anunciados por el director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT).
«La falta de titularidad y la ausencia de proyectos productivos vinculados a estas tierras están generando una gran preocupación», afirmó Rocha en declaraciones a medios de comunicación. Las organizaciones denuncian que muchos de los terrenos entregados no están acompañados de proyectos que garanticen el sustento de las familias, lo que perpetúa la incertidumbre y la inestabilidad en las comunidades campesinas.
Amalfi Hernández, vicepresidenta de la Asociación de Campesinos Afros de Bolívar, denunció además que las tierras entregadas no son suficientes para cubrir las necesidades de las familias rurales y que los contratos de comodato, bajo los cuales se entregan algunas de estas tierras, no brindan la estabilidad jurídica necesaria. «A nuestra asociación, que agrupa a 175 familias, nos entregaron apenas 50 hectáreas, pero nos dicen que ya hemos recibido suficiente tierra. Eso es una mentira», señaló Hernández, quien también alertó sobre situaciones similares en otras regiones del departamento.
Las organizaciones campesinas también han hecho un llamado para que las tierras sean entregadas bajo títulos colectivos, en lugar de individuales, argumentando que esta modalidad sería más efectiva para garantizar una mejor gestión y aprovechamiento de los terrenos. Además, insisten en la necesidad de implementar proyectos productivos que permitan a las familias campesinas mantenerse en sus territorios y desarrollar actividades agrícolas sostenibles.
La protesta continuará, según los organizadores, hasta que las autoridades accedan a conformar una mesa de negociación con instituciones como la ANT, la SAE y la Agencia de Desarrollo Rural (ADR). Los líderes campesinos han subrayado que estas entidades deben ofrecer soluciones efectivas y cumplir con los acuerdos establecidos.
Aunque las autoridades locales y la Policía han intervenido para evitar confrontaciones, el impacto de los bloqueos se sintió en la movilidad de la región y en la economía local, particularmente en Cartagena de Indias. Sin embargo, los campesinos recalcaron que su lucha no es contra el presidente Gustavo Petro, sino en apoyo a su política de cambio. «Vemos que el cambio no ha llegado a los territorios, por eso seguimos luchando por lo prometido», concluyó Rocha, quien insistió en que, aunque ha habido algunos avances respecto a los gobiernos anteriores, los compromisos de la ANT siguen sin cumplirse por completo.
Las manifestaciones continúan hasta que se logren avances tangibles en la implementación de la reforma agraria y se brinden garantías reales para las comunidades campesinas.



