La designación de Armando Benedetti como asesor político del presidente colombiano Gustavo Petro Urrego ha desatado una fuerte controversia, que ha llegado hasta los más altos niveles del Estado. La Defensora del Pueblo, Iris Marín, lanzó durísimos cuestionamientos sobre su nombramiento, señalando que su presencia en un alto cargo público sería un paso atrás en la lucha contra la violencia de género y la cultura machista que persiste en el país.
Marín expresó que la asignación de Benedetti a un puesto de relevancia en el Gobierno no solo es inapropiada, sino que podría contribuir a «aumentar una cultura machista» y enviar un mensaje peligroso en un contexto donde la violencia contra las mujeres sigue siendo un problema urgente. “Que él esté en un cargo público alto del Estado, aumenta una cultura machista, es tolerante con la violencia contra la mujer, alimenta las creencias de nuestra sociedad según las cuales se sigue considerando que la violencia contra la mujer es un asunto privado”, afirmó la funcionaria.
La Defensora del Pueblo se refirió específicamente a varios escándalos que han marcado la carrera de Benedetti, en particular aquellos relacionados con acusaciones de violencia contra mujeres. Advirtió que la designación de Benedetti como asesor del presidente Petro en medio de una crisis de derechos humanos y violencia de género podría ser interpretada como un respaldo a comportamientos que perpetúan la desigualdad y la discriminación. “¿Qué mensaje se enviaría al país, precisamente en días en que nos indagamos por la grave crisis de derechos humanos de las mujeres, si se llegara a nombrar al señor Benedetti en el cargo?”, cuestionó.
Iris Marín no se detuvo ahí, sino que alzó la voz en defensa de los derechos de las mujeres, subrayando que el machismo es una violencia estructural que “mata” y no debe ser minimizada ni justificada por factores como el abuso de sustancias. “El machismo es violento y mata, no es un juego y no es un asunto explicable por el abuso de drogas o del alcohol”, aseveró, instando al presidente Petro a reconsiderar su decisión.
La posición de la Defensora del Pueblo resalta la creciente preocupación por la protección de los derechos de las mujeres en un contexto político cada vez más polarizado. En un país donde la violencia de género es una de las principales problemáticas sociales, las declaraciones de Iris Marín evidencian la necesidad de una coherencia entre las acciones del Gobierno y la lucha por la igualdad de género.
- También puede leer: LA CRISIS INTERNA DEL GOBIERNO PETRO | La reaparición de Benedetti desata tensión máxima en el Consejo de Ministros
Marín finalizó su intervención haciendo un llamado directo al presidente Gustavo Petro: “No se puede permitir que una figura con este historial ocupe un alto cargo público”, concluyó. Esta postura pone a prueba la capacidad del mandatario para manejar las tensiones internas de su Gobierno y la importancia de enviar señales claras en favor de la justicia y los derechos humanos, especialmente en un contexto donde los derechos de las mujeres son constantemente vulnerados.
Con esta intervención, la Defensora del Pueblo pone sobre la mesa un debate crucial sobre el liderazgo político, la lucha contra la violencia machista y la necesidad de que los altos funcionarios del Gobierno reflejen los principios de igualdad y respeto por los derechos de todos los ciudadanos.



