Un tenso episodio político se vivió este jueves 12 de diciembre en Barranquilla, cuando el presidente colombiano Gustavo Petro aprovechó su intervención en un evento sobre la reducción de tarifas de energía en el Caribe para lanzar una fuerte crítica contra el alcalde de la ciudad, Álex Char. La incomodidad del mandatario no pasó desapercibida, ya que Char no estuvo presente en el evento, a pesar de su importancia regional.
Con una clara molestia, Petro expresó: «Gobernador del Departamento del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, quiero agradecerle que cada vez que vengo aquí, usted está. Coincidamos o no, usted está. En cambio, nunca está el alcalde de Barranquilla. No tiene la dignidad democrática de acompañar al presidente de la República». La declaración dejó en evidencia la creciente distancia entre el presidente y el mandatario local, una relación que ya se había tensado en semanas anteriores debido a diferencias sobre el manejo de la crisis energética en la región.
En este evento, que reunió a líderes políticos, funcionarios del gobierno y directivos de la empresa Air-e, Petro reiteró su compromiso con la región Caribe, especialmente con los barranquilleros, quienes han sufrido los elevados costos de energía. «Lo que queremos es presentar un balance sincero», dijo el presidente, destacando la importancia de ofrecer soluciones frente a las tarifas que han afectado gravemente la economía local.
Sin embargo, la crítica a Char no fue aislada. Petro aprovechó la ocasión para arremeter también contra las decisiones políticas y económicas que, en su opinión, han obstaculizado las iniciativas del gobierno central en la región. «Lo que se ha vuelto un obstáculo para la política democrática del gobierno en el Caribe de Colombia y en el país, y de eso hablaremos más tarde», agregó, dejando entrever que las tensiones políticas continuarían.
El conflicto entre Petro y Char no es nuevo. Desde el mes de octubre, cuando el alcalde de Barranquilla anunció una reducción de tarifas de energía del 20 al 25 % para los barranquilleros, las diferencias se agudizaron. En un mensaje en sus redes sociales, Char había destacado una reunión con el interventor delegado de la Superservicios, Carlos Diago, donde se acordó la suspensión de una opción tarifaria. Una medida que fue celebrada por los ciudadanos, pero que Petro criticó duramente, calificándola como una «deuda establecida» que no resolvía el problema de fondo, como lo hizo saber en una contundente respuesta en sus redes sociales.
El presidente se mostró especialmente molesto por lo que consideró una «mala práctica» en la gestión de la energía, aludiendo al impacto negativo que las decisiones pasadas del gobierno de Iván Duque tuvieron sobre los usuarios del Caribe. «A los usuarios pobres de la región de Air-e queremos pasarlos a programas de techos, barrios y municipios de paneles solares», señaló Petro, haciendo énfasis en su visión de una transición energética justa.
Este choque entre Petro y Char refleja una creciente polarización política en Colombia, donde las tensiones entre el gobierno central y las administraciones locales se han intensificado, especialmente en un año en el que el presidente ha enfrentado duras críticas por sus reformas sociales, las cuales han sido cuestionadas por sectores de oposición.
En este contexto, las propuestas y políticas del gobierno nacional, junto con la respuesta de los mandatarios locales como Char, continúan siendo objeto de debate y confrontación en un escenario político cada vez más polarizado.



