En una alianza histórica, la Gobernación de San Andrés y Providencia, la Universidad de Cartagena, el SENA, y la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina (CORALINA) lograron el cierre exitoso del proyecto FICOMAR San Andrés, un innovador esfuerzo que combina ciencia, tecnología y sostenibilidad para enfrentar la crisis ambiental que afecta al mar Caribe colombiano.
El proyecto, denominado Sistema de Biofiltros con Células Inmovilizadas de Microalgas Marinas (BSMI), propone soluciones vanguardistas para mitigar la contaminación marina, una de las mayores amenazas al ecosistema local. A través de la implementación de sistemas de biofiltros basados en microalgas marinas, se ha logrado no solo reducir contaminantes en las aguas, sino también explorar el potencial de la biomasa microalgal como recurso para la creación de nuevos productos ecológicos.
El trabajo realizado durante el proyecto ha sido un hito en la investigación de microalgas nativas del archipiélago. Los científicos han aislado, identificado y caracterizado diversas especies de microalgas locales, las cuales han demostrado una destacada capacidad para depurar contaminantes como metales pesados, una problemática persistente en las aguas de la región.
Asimismo, se instalaron siete sistemas de cultivo de microalgas en áreas estratégicas del archipiélago, lo que permite una mayor comprensión de su aplicación en la restauración del ecosistema marino. En paralelo, se produjo biopapel a partir de biomasa de microalgas y sargazo, lo que abre nuevas posibilidades para la industria ecológica en la región.
El proyecto FICOMAR San Andrés ha tenido un impacto directo en la comunidad local, beneficiando a 18 organizaciones y a más de 43,000 personas de forma indirecta. Una de las iniciativas más relevantes fue la capacitación de 12 líderes locales en bioeconomía y ecoturismo, quienes recibieron un diplomado en estas áreas con el fin de promover prácticas sostenibles en el archipiélago.
Además, los sistemas BSMI fueron entregados a CORALINA para su mantenimiento y uso en futuras investigaciones, asegurando la continuidad de los avances obtenidos. Este paso marca un compromiso claro con la conservación del medio ambiente y el desarrollo de un modelo de gestión marina sostenible.
La conclusión de FICOMAR San Andrés no solo representa un avance científico, sino también una apuesta por un futuro más sostenible para el archipiélago que con este proyecto se posiciona como un líder en innovación ambiental y bioeconomía en el Caribe colombiano, y sus resultados pueden servir como referente para otras comunidades insulares que enfrenten desafíos similares.
Este proyecto demuestra cómo la colaboración entre instituciones académicas, gubernamentales y la comunidad local puede generar soluciones eficaces para la protección de los recursos naturales. A medida que se fortalece el vínculo entre ciencia, tecnología y medio ambiente, se abren nuevas oportunidades para preservar la biodiversidad marina y promover un desarrollo económico responsable en la región.



