Durante la Cumbre de Gobernadores 2025, celebrada en Villa de Leyva, Boyacá, varios mandatarios regionales confrontaron al presidente Gustavo Petro por su gestión en materia de seguridad, infraestructura e inversión económica en los territorios.
La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, fue una de las más críticas y le exigió respuestas concretas sobre la crisis de orden público, el desabastecimiento de insumos agrícolas y la falta de recursos para programas clave como el Plan de Alimentación Escolar (PAE).
Uno de los momentos más tensos se vivió cuando Petro intentó abandonar el evento sin escuchar todas las intervenciones de los gobernadores. En medio del auditorio, Matiz alzó la voz y lo increpó:
“¡Presidente, espere! ¿Para cuándo la respuesta a los arroceros con respecto al precio del grano? ¿Para cuándo los recursos del PAE? ¿Para cuándo los proyectos que llevan meses represados?”
La mandataria tolimense expresó su frustración por la falta de acciones concretas, señalando que el gobierno sigue sin presentar soluciones reales ante la creciente violencia en las regiones, el avance de las disidencias de las FARC y la crisis económica de los cultivadores de arroz y otros productos esenciales.
Frente a la escalada de violencia en departamentos como Norte de Santander, Chocó y Sucre, Matiz planteó la creación de batallones de operación intermedia en zonas estratégicas para frenar el avance de grupos armados ilegales. No obstante, insistió en que la seguridad no puede llegar sola, sino acompañada de inversión social y desarrollo económico.
“Si estos son problemas regionales por los corredores que los bandidos han tomado para sus actividades ilícitas, establezcamos presencia militar, pero junto con inversión. No se puede combatir la violencia solo con armas”, enfatizó.
Asimismo, denunció que el gobierno adeuda más de 10 mil millones de pesos al Programa de Alimentación Escolar (PAE) en Tolima, generando incertidumbre sobre la alimentación de miles de niños.
En su intervención, Matiz criticó la falta de apoyo del Ejecutivo a los productores de arroz, quienes venden su carga a $185.000 pesos, mientras los costos de producción alcanzan los $210.000 pesos, generando pérdidas insostenibles.
“Es momento de dejar las ideologías a un lado. No todos los arroceros son ricos, hay pequeños y medianos productores que están en la quiebra. Necesitamos soluciones, no discursos”, reclamó la gobernadora.
A pesar de la dura postura de los mandatarios regionales, el balance fue desalentador. Según Matiz, el Tolima no recibió ninguna respuesta clara por parte del presidente Petro, y la incertidumbre persiste sobre los proyectos de inversión y la estrategia de seguridad nacional.
“Nosotros venimos aquí a buscar soluciones, pero en las regiones la gente sigue esperando respuestas que nunca llegan”, concluyó la gobernadora.



