Las encuestas de opinión son un termómetro clave para medir la percepción ciudadana sobre los mandatarios, pero ¿realmente reflejan el sentir de la mayoría de los ciudadanos? La más reciente encuesta de Invamer, divulgada este 26 de febrero de 2025, ha generado debate al posicionar a Dumek Turbay, alcalde de Cartagena, y a Yamil Arana, gobernador de Bolívar, como los líderes con mayor aprobación del país.
Según el estudio, Dumek Turbay cuenta con una aprobación del 77%, superando a alcaldes de ciudades principales como Barranquilla y Medellín. En el caso de Yamil Arana, su aprobación aumentó de un 58% en diciembre de 2024 a un 76% en febrero de 2025. La desaprobación de ambos mandatarios también muestra una tendencia a la baja.
A pesar de los resultados positivos, surge una pregunta ineludible: ¿pueden las encuestas capturar con precisión el sentir de una población tan diversa y cambiante como la colombiana? La metodología utilizada por Invamer incluyó 1.600 encuestas personales distribuidas en siete ciudades principales del país, pero ¿es una muestra lo suficientemente representativa para medir la opinión en todo el territorio nacional?
Expertos en estadística y opinión pública advierten sobre la posibilidad de sesgos en los resultados, dependiendo de factores como el tamaño de la muestra, el método de aplicación y la formulación de las preguntas. Además, el impacto de la opinión pública en redes sociales y medios digitales podría no estar reflejado en este tipo de mediciones tradicionales.
En un país donde la confianza en las instituciones es un tema recurrente, la discusión sobre la fiabilidad de las encuestas sigue abierta. Si bien estos estudios pueden ofrecer una radiografía aproximada del momento político y social, también es importante analizarlos con un enfoque crítico y considerar otras fuentes de información que permitan evaluar la gestión de los mandatarios de manera más integral.



