La salida de Francia Márquez del Ministerio de Igualdad marca un nuevo episodio de tensión dentro del Gobierno de Gustavo Petro. Luego de semanas de rumores, el presidente anunció el cambio en su gabinete, confirmando a Carlos Rosero como el nuevo encargado de la cartera de Igualdad y Equidad.
Márquez, quien también ocupa la Vicepresidencia, no asistió a la ceremonia oficial donde se presentaron los nuevos ministros. En su lugar, utilizó sus redes para compartir un mensaje en el que dejó ver su inconformidad con lo sucedido. «Quieren dañar lo que con tanto esfuerzo hemos construido», afirmó en un audio difundido por WhatsApp, donde también hizo un llamado a la unidad de los sectores históricamente marginados.
El distanciamiento entre Márquez y Petro no es nuevo. Durante el Consejo de Ministros televisado el pasado 4 de febrero, la vicepresidenta evidenció su desacuerdo con ciertas políticas del Gobierno, especialmente la denominada «paz total». Además, criticó la falta de recursos asignados tanto a la Vicepresidencia como al Ministerio de Igualdad, señalando que estas limitaciones han obstaculizado su labor en territorios vulnerables como Chocó, La Guajira y el Cauca.
Uno de los puntos de mayor controversia fue la decisión de la Corte Constitucional de invalidar la ley que dio origen al Ministerio de Igualdad, lo que generó incertidumbre sobre su futuro. Petro, según fuentes citadas por El Espectador, habría manifestado en reuniones internas que no ve viable la continuidad de la cartera más allá de 2026. Esto fue interpretado como una señal de debilitamiento del proyecto que Márquez impulsó desde el inicio de su gestión.
En sus declaraciones recientes, la vicepresidenta reiteró que su compromiso con la igualdad y la equidad trasciende un cargo. «No es por títulos, estoy aquí por ustedes, por quienes nunca han tenido voz en el poder», expresó, dejando en claro que seguirá trabajando por las comunidades excluidas, aunque ahora fuera del Ministerio de Igualdad.
Este remezón en el gabinete plantea interrogantes sobre el futuro político de Francia Márquez y su relación con el Gobierno. Su salida del ministerio puede interpretarse como una pérdida de influencia dentro del Ejecutivo, pero también como una oportunidad para fortalecer su imagen política de cara a futuros escenarios electorales. Por ahora, su mensaje es claro: no abandonará la lucha por la equidad en Colombia.



