Toluviejo es una de las poblaciones más antiguas de Colombia. Fundado el 19 de marzo de 1534, está ad portas de cumplir 488 años. Su historia está llena de episodios por contar, pero su desarrollo ha sido esquivo. Ha sido golpeado por todo tipo de grupos ilegales y una clase política que, en el departamento de Sucre, solo le ha proporcionado miseria. No tiene un acueducto funcional. Son olas de pobreza en una tierra donde abundan «el oro y la miel», como dice el diputado Rafael González.
Ahora es cuando conozco la preocupación de Rafael González por lo que sucede en Toluviejo y por la explotación de calizas, que durante décadas han traído sangre, muerte, pobreza y subdesarrollo a este rico municipio. A pesar de que González ha ocupado varios períodos en la Asamblea, nunca antes —que yo sepa— había mostrado interés en la miseria calicial de Toluviejo. Llama la atención su reciente «tocada de llaga», pero más vale tarde que nunca.
El diputado menciona que hay 17 títulos activos de explotación de calizas, que generan millonarias ganancias, pero no para Toluviejo. ¿A manos de quiénes van a parar los millones de dólares que produce el municipio con sus calizas? Pareciera preguntarse González. Porque a Toluviejo solo le quedan las enfermedades respiratorias.
En este nuevo interés por Toluviejo, el diputado González parece cuestionar: ¿Quiénes son los dueños de esos diecisiete títulos mineros? ¿Se enriquecen unos pocos privados mientras Toluviejo hereda pobreza y subdesarrollo? ¿Es eso lo que insinúa González?
Cementos Argos, una de las grandes empresas del sector, produce en Toluviejo 800 mil toneladas de cemento al año. Es una cifra enorme, y ni siquiera es la única empresa en la zona. Mientras tanto, si alguien abre la llave del acueducto de Toluviejo, lo que sale es polvo, no agua, amén del impacto ambiental.
¿Cómo es el asunto de los títulos mineros en el casco urbano de Toluviejo y en la reserva natural Coraza, que el diputado González califica de ilegales? ¿Desde cuándo existen y por qué hasta ahora el diputado se da cuenta de ello?
Toluviejo y la región de Montes de María producen toneladas de cemento, pero los 22 kilómetros de carretera entre Toluviejo y la glorieta El Chicho están en un estado deplorable. Pasan por el atropellado Chinulito, lo que impide a los campesinos sacar sus productos agrícolas, entre ellos el aguacate, causando pérdidas incalculables.
Si la «ilegítima» gobernadora de Sucre, Lucy García, logra que ese trayecto se pavimente (no que se haga un simple remiendo), la llamaré gobernadora sin comillas.
Cuando el diputado González habla de «política pública de minería» en referencia a Toluviejo, ¿se refiere a que el presidente Petro suspenda los títulos mineros actuales y que sea el gobierno —es decir, lo público— quien explote directamente las calizas?
El 70% de la población de Toluviejo vive con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), aunque en realidad la cifra podría ser aún mayor. En cualquier caso, sigue siendo un número vergonzoso.
Los 19 mil habitantes de Toluviejo, con sus 17 corregimientos, tienen «oro y miel», pero no un megacolegio como los que dona Shakira. Igual que todo el departamento de Sucre, están a la expectativa de que el diputado González, tal como prometió, haga un debate impactante sobre el tema. O veremos si todo se queda en mero lloriqueo.
Coletilla: Jhonny Avendaño, Jesús Paternina Samur, Luis Alfonso Álvarez… guarden esos nombres, como quien no quiere la cosa.



