En un ambiente de expectativa y debate, la Cámara de Representantes aprobó este jueves 6 de marzo el proyecto de reforma a la salud propuesto por el gobierno de Gustavo Petro. Este avance marca un paso importante hacia un sistema de salud más accesible y eficiente para todos los colombianos, aunque aún quedan varios obstáculos legislativos por superar.
La reforma, que ya pasó a tercer debate en la Comisión Séptima del Senado, busca transformar de manera integral el sistema sanitario del país. A pesar de las críticas, el proyecto cuenta con un amplio respaldo en diversos sectores, quienes lo consideran una oportunidad para poner la salud de los colombianos en el centro de la agenda política. Los puntos principales incluyen la ampliación de la cobertura y la mejora en la calidad de los servicios.
Entre los 83 artículos aprobados por los congresistas, destacan siete artículos nuevos, como la creación de un plan nacional de salud rural, dirigido a mejorar la atención en las zonas más apartadas del país, históricamente marginadas del acceso a servicios médicos de calidad. Otro aspecto clave de la reforma es la promoción de la investigación y producción de vacunas, buscando reducir la dependencia externa del país en términos de vacunas y tratamientos.
Asimismo, se creará el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud, un mecanismo que permitirá una mayor transparencia y eficiencia en la asignación de los recursos humanos en el sistema.
A pesar de estos avances, persisten retos importantes. Uno de los puntos más delicados es la inclusión de los trabajadores del sector salud especialistas y la situación de los regímenes exceptuados y especiales, que continuarán bajo disposiciones particulares. Este tema será crucial en el debate en el Senado, donde se espera que se definan los detalles de la implementación gradual del nuevo régimen.
El proceso de transición hacia el nuevo sistema sigue siendo un tema de incertidumbre. Algunos temen que los cambios puedan generar inseguridad en el sector, tanto entre los prestadores de servicios médicos como entre los pacientes. La adaptación a los nuevos lineamientos será clave para garantizar que los beneficios de la reforma lleguen de manera efectiva.
En cuanto a los cambios estructurales, la reforma propone transformaciones significativas en las Entidades Promotoras de Salud (EPS), que dejarán de ser simples intermediarias para convertirse en “gestoras de salud y vida”. Este cambio busca un enfoque más integral en la atención, centrado en la salud y no solo en la cobertura. También se fortalecerá el rol de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES), que asumirá la responsabilidad de ser el “pagador único” del sistema, mejorando la transparencia y eficiencia en la distribución de recursos.
Otro de los pilares de la reforma es la creación de centros de atención primaria en salud y Redes Integrales e Integradas Territoriales de Salud, que fortalecerán el enfoque comunitario y territorial, especialmente en las zonas rurales y apartadas.
Con el Senado a la vista, la reforma a la salud se perfila como un tema central en la agenda legislativa de este año, y su desenlace podría marcar un punto importante en la historia del sistema sanitario colombiano.



