San Onofre, Sucre: Rincón del Mar, un vibrante rincón de la costa Caribe, está de luto tras el cruel asesinato de uno de sus hijos más queridos: Abel Martínez Barrios, un folclorista de 35 años conocido por su pasión por la música y su incansable labor por construir paz en su comunidad.
La tarde del miércoles 5 de marzo, la tranquilidad del pueblo fue rota por un acto de violencia sin precedentes. Abel fue secuestrado de su propia casa por varios hombres armados. Las versiones apuntan a que lo sorprendieron cerca de su vivienda en el sector Boca, en Rincón del Mar, llevándoselo con rumbo desconocido. Horas más tarde, su cuerpo fue hallado sin vida en la vía que conecta San Onofre con Cartagena de Indias, en una zona enmontada.
El cuerpo de Abel presentaba más de ocho impactos de bala, y en el lugar, los peritos de criminalística encontraron casquillos 9 milímetros, evidencias que apuntan a una ejecución violenta y planeada. A pesar de la conmoción, las autoridades aún no han podido precisar los motivos detrás de este asesinato.
Para muchos, Abel era mucho más que un músico; era un líder cultural, un amigo, un compañero que soñaba con un futuro mejor para los niños y jóvenes de su comunidad, lejos del conflicto armado que por años los afectó.
Miembro activo del grupo folclórico Mariamulata, fue conocido por su dedicación a la preservación de las tradiciones musicales de la región, especialmente el bullerengue. Su participación en la vida cultural del municipio de San Onofre fue siempre destacada, y su pérdida deja un vacío irremplazable en los corazones de quienes compartieron con él su pasión por la música y su deseo de paz.
La comunidad no solo lamenta la pérdida de un ser querido, sino que también siente un miedo profundo ante la impunidad de este crimen.
La comunidad de Rincón del Mar, San Onofre y muchos otros rincones de la región esperan justicia para Abel, y reclaman un alto a la violencia que sigue arrebatando vidas inocentes.



