Un turista chileno identificado como Óliver Antonio López, fue brutalmente atropellado por una lancha rápida mientras disfrutaba de un baño de mar en Playa Blanca, zona de Barú en Cartagena de Indias. La víctima, un ingeniero de 52 años y jefe de viabilidad en su país, sufrió graves lesiones al ser alcanzado por la embarcación, que aparentemente no vio al bañista. El hecho dejó al turista con fracturas y otros daños severos.
El impacto fue tan violento que López sufrió la fractura de cuatro costillas, además de daños en uno de sus oídos, ambos brazos y un pulmón. A pesar de la gravedad de las heridas, el turista fue auxiliado rápidamente por testigos y trasladado de urgencia a un centro médico en Cartagena de Indias, donde fue monitoreado constantemente por varios días. Su estado ha mejorado y se encuentra recuperándose en un hotel de la ciudad.
En medio del caos, varios hombres se acercaron a la familia de la víctima y les robaron sus pertenencias, incluyendo teléfonos, carteras y otros objetos personales. Su esposa, Carolina Robles, expresó su angustia y frustración ante los medios de comunicación, calificando lo sucedido como “un hecho traumático” que ha empañado por completo lo que deberían haber sido unas vacaciones tranquilas en la ciudad Heroica.
Lo más alarmante del caso es la falta de información sobre la lancha involucrada en el accidente y sus ocupantes. Testigos aseguran que el conductor de la embarcación, no mostró señales de haber intentado detener la lancha a tiempo ni se ofreció a ayudar en el rescate. El turista y su familia se encuentran ahora en medio de la incertidumbre, esperando respuestas y buscando justicia por lo sucedido.



