El Gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí, no ha ocultado su indignación frente a la reciente decisión de Afinia, empresa filial del grupo EPM, de implementar racionamientos de energía en varios municipios del departamento.
Desde el municipio de Villanueva, Arana calificó la medida como «una vergüenza», asegurando que es inaceptable que los ciudadanos bolivarenses se vean afectados por la suspensión temporal del servicio eléctrico en medio de la crisis que atraviesan.
Afinia anunció que los primeros municipios en los que se aplicarán los Períodos de Continuidad Concertada (PCC) serán Calamar, Hatillo de Loba y Montecristo. Según la empresa, la medida busca reducir las pérdidas y mejorar la sostenibilidad del servicio eléctrico. Sin embargo, esta propuesta ha generado un rechazo tajante entre la comunidad y las autoridades locales, quienes ven en esta acción una falta de compromiso con la garantía de servicios básicos en el departamento.
«Eso es una vergüenza. Los servicios públicos deben ser garantizados por el Estado. Nadie en Colombia ni en el mundo puede vivir sin luz, sin energía, ni sin agua. Son servicios elementales para la subsistencia de un ciudadano. Es inaceptable que la solución a las pérdidas sea recortar el servicio de energía», afirmó el Gobernador con firmeza, visibilizando su preocupación por el impacto que este racionamiento podría tener sobre la vida cotidiana de los habitantes de Bolívar.
A pesar de que la responsabilidad de garantizar la prestación del servicio no corresponde directamente a la Gobernación, Arana dijo que su administración no se quedará de brazos cruzados. «Aunque no sea nuestra competencia ni responsabilidad, si es necesario hacer algo desde el departamento, lo haremos. No vamos a dejar a nuestra gente sola».
El mandatario aseveró que continuará buscando alternativas para asegurar el acceso continuo a la electricidad en las zonas más afectadas.



