Correa Ramírez era una periodista con una destacada trayectoria en el cubrimiento de la política local y regional. Su trabajo más reciente lo desempeñaba en el programa radial Le Contaron a Vicky, espacio en el que abordaba temas de interés público y coyuntura social. Además, el programa se difundía a través de redes sociales, lo que le permitió ampliar su audiencia y continuar su labor informativa.
El asesinato de la periodista María Victoria Correa, ocurrido este viernes 28 de marzo de 2025 en el municipio de Envigado, Antioquia, ha conmocionado profundamente al mundo del periodismo, especialmente en Colombia. La violencia que arrebató la vida a la veterana periodista, quien contaba con 70 años, y a su hermana María Nohelia de 75 años, es una tragedia que no solo marca un golpe a su familia, sino también al gremio periodístico del país. Este caso está siendo intensamente investigado por las autoridades, quienes buscan esclarecer las razones detrás de un ataque tan violento y despiadado.
El hecho ocurrió alrededor del mediodía en la Carrera 43A con calle 25B Sur, en el barrio Villagrande, cerca de La Frontera, cuando las hermanas Correa se encontraban almorzando dentro de un establecimiento comercial. En un ataque fulminante, dos sicarios vestidos como domiciliarios, que se movilizaban en una motocicleta, irrumpieron en el lugar y dispararon contra las dos mujeres sin mediar palabra alguna y huyeron en un taxi, dejando atrás la motocicleta que habían utilizado, la cual fue encontrada abandonada en las cercanías del lugar.
La policía ha comenzado una exhaustiva investigación para tratar de identificar a los responsables del crimen y esclarecer los motivos detrás de este atentado. Un aspecto relevante es la posible relación del asesinato con el ejercicio periodístico de María Victoria Correa. Como reportera, Correa había estado involucrada en la cobertura de temas políticos y sociales de relevancia, lo que podría haberla colocado en situaciones de vulnerabilidad ante actores interesados en silenciarla. Sin embargo, aún no se ha confirmado si el crimen fue un ajuste de cuentas vinculado con su trabajo o si se trata de un ataque personal.
Este asesinato es un golpe devastador para la profesión periodística en Colombia, un país donde los periodistas a menudo se enfrentan a amenazas debido a su labor informativa, especialmente en temas relacionados con el narcotráfico, la política y la corrupción. La violencia contra los comunicadores es una realidad persistente que afecta la libertad de prensa en la región.
Entre las líneas de investigación abiertas, se está revisando si el crimen tiene alguna relación con las coberturas recientes de Correa o si está vinculado a otras causas ajenas a su labor periodística. Las autoridades están tratando de determinar si el ataque fue producto de una acción planificada por un grupo organizado o si fue un acto de violencia producto de un conflicto personal. Además, se están analizando las grabaciones de cámaras de seguridad en la zona para identificar a los sicarios y cualquier información adicional que pueda ayudar a dar con el paradero de los responsables.
Este asesinato ha generado una ola de solidaridad en el gremio periodístico y de preocupación sobre las condiciones de seguridad en el ejercicio de la prensa en Colombia, un país donde, lamentablemente, las amenazas y agresiones contra periodistas son cada vez más comunes. La sociedad espera que se realice una investigación rigurosa que permita conocer los móviles del crimen y hacer justicia por María Victoria Correa y su hermana.



