El descontento del sector agropecuario en el departamento de Sucre ha llegado a un punto crítico. La Asamblea General de Fegasincé Sabanas, en el Departamento de Sucre, ha aprobado una manifestación de productores para protestar contra los exorbitantes avalúos catastrales y el desmesurado incremento del impuesto predial. La movilización, programada para la primera semana de abril, busca llamar la atención del gobierno nacional sobre una problemática que, lejos de ser atendida, ha sido ignorada sistemáticamente durante los primeros tres meses del año. Esto es una clara señal de que, en Colombia, para que se solucionen los problemas del pueblo, hay que recurrir a las vías de hecho.
El Catastro Multipropósito, una de las banderas del gobierno Petro, se presenta como un mecanismo para actualizar el valor real de la tierra, pero en la práctica está asfixiando a los productores agropecuarios. En un contexto de crisis económica, inseguridad y altos costos de producción, el incremento del impuesto predial no solo representa una carga desproporcionada para los ganaderos, sino que también amenaza la estabilidad del campo. Con los precios de los insumos en alza y un mercado incierto, esta medida se convierte en otro obstáculo para quienes garantizan la seguridad alimentaria del país.
Más allá del tema tributario, los productores ganaderos de la región de las Sabanas de Sucre también han expresado su inconformidad ante la desidia estatal en la lucha contra flagelos como la extorsión, el robo de ganado y el carneo. Mientras el gobierno se enfoca en discursos ideológicos que, lejos de aclarar o dar soluciones, solo confunden, además de insistir en premiar a quienes han desangrado al país con violencia, los ganaderos quedan a merced de la delincuencia, sin garantías para su labor y viendo cómo sus tierras se convierten en botines fiscales.
Es inaceptable que, en lugar de apoyar al sector agropecuario con políticas que fomenten la productividad y la seguridad, el gobierno de turno imponga cargas tributarias que lo ahogan. La protesta convocada por Fegasincé Sabanas es el reflejo de una inconformidad que va en aumento y que podría traducirse en una crisis mayor si no se toman medidas urgentes.
El campo colombiano necesita respaldo y soluciones reales, no reformas que lo castiguen y lo expongan a un escenario insostenible. El gobierno debe decidir si está del lado de quienes trabajan la tierra o si continuará en su afán de exprimirlos hasta el último peso.



