Cartagena de Indias está viviendo una crisis de seguridad vial sin precedentes, y las estadísticas no mienten. En lo que va de 2025, se han registrado 90 accidentes que involucran a buses del Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITM) Transcaribe, con dos tragedias fatales que ya han marcado de manera imborrable la vida de la ciudad. Estos hechos, que se repiten casi a diario, son una señal alarmante de una profunda falta de respeto por las normas de tránsito y un comportamiento imprudente por parte de conductores, motociclistas y peatones.
El más reciente de estos accidentes, ocurrido el 3 de abril, dejó a Dagoberto Gamarra Yepes muerto tras ser arrollado por un bus de Transcaribe en la Avenida Pedro de Heredia. Gamarra, quien cruzaba el carril exclusivo para buses en su motocicleta, no pudo evitar la colisión, a pesar de los intentos del conductor del bus por frenar. Esta tragedia no es aislada. En marzo, Lilianis Álvarez Pérez sufrió el mismo destino en un cruce peligroso.
El común denominador en ambos hechos es la invasión de los carriles exclusivos para buses y la falta de precaución de los usuarios de la vía. No solo los conductores de otros vehículos y motociclistas parecen desconocer las normas, sino que también los peatones son responsables de no respetar las señales de tránsito, cruzando las calles de manera imprudente y sin conciencia del riesgo que corren.
Transcaribe, aunque lamenta profundamente las muertes de Gamarra y Álvarez, no escapa de la responsabilidad que le corresponde como operador del sistema. La empresa ha dejado claro que, si bien sus conductores han hecho esfuerzos por evitar estos incidentes, los accidentes no son exclusivos de los buses.
La imprudencia en las vías es el principal enemigo, y la empresa insta a la comunidad cartagenera a comprometerse con las normas de tránsito. Es imperativo respetar el carril exclusivo del SITM, ya que invadirlo pone en peligro tanto a los conductores como a los peatones.



