En una operación internacional que parece sacada de una película de acción, la Armada de Colombia, en coordinación con la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Comando Sur de los Estados Unidos (JIATF-S), logró la incautación de más de 400 kilogramos de clorhidrato de cocaína en el mar Caribe.
La operación se desarrolló a más de 70 millas náuticas (aproximadamente 130 kilómetros) al noroeste de Puerto Bolívar, en el departamento de Magdalena. Allí, una lancha tipo go fast, que se desplazaba a alta velocidad de manera sospechosa con rumbo hacia Centroamérica, fue detectada gracias al trabajo de inteligencia y vigilancia constante de las fuerzas navales.

De inmediato, se activó una operación de interdicción multinacional. Participaron una Unidad de Reacción Rápida (URR), un Patrullero Oceánico, una unidad aeronaval de la Armada de Colombia y una aeronave de patrullaje marítimo de la Aviación Naval de Estados Unidos. La persecución se prolongó durante varias horas, culminando con la interceptación de la embarcación.
En un intento desesperado por evadir a las autoridades, los tripulantes arrojaron al mar 21 bultos que contenían 549 paquetes de droga. Sin embargo, la rápida reacción de las unidades navales permitió su recuperación. Tres hombres fueron capturados en flagrancia.
A pesar del éxito de la operación, el mar no dio tregua. Durante la maniobra de remolque hacia la costa, la lancha terminó zozobrando debido a las difíciles condiciones meteomarinas. No obstante, la evidencia y los capturados llegaron a tierra firme.
Las pruebas de identificación realizadas confirmaron que el cargamento contenía 416 kilogramos de clorhidrato de cocaína, con un valor estimado de 20 millones de dólares en el mercado ilegal. Suficiente para producir más de un millón de dosis. Los capturados —dos venezolanos y un colombiano— fueron puestos a disposición de la autoridad competente para su judicialización.
“Este alijo no llegará a las calles. Este es el resultado del trabajo conjunto, de la confianza entre naciones y del compromiso inquebrantable de proteger nuestras aguas y a nuestras futuras generaciones.” — Capitán de Fragata Felipe Portilla, Comandante de la Estación de Guardacostas de Cartagena



