La Gobernación de Bolívar, en articulación con la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique), reforzó sus operativos de control, vigilancia y educación ambiental en puntos estratégicos del departamento, con el objetivo de frenar el tráfico ilegal de especies silvestres.
Los operativos más recientes se hicieron en los corregimientos de Gambote y Sincerín, en jurisdicción del municipio de Arjona, sobre la Ruta Nacional 90 (Troncal del Caribe), donde históricamente se han detectado altos índices de comercialización ilegal de fauna.
La actividad, liderada por la Dirección de Ambiente de la Gobernación, se centró en la protección de especies como la hicotea y el huevo de iguana, cuya venta o consumo está prohibido por la legislación colombiana.
“Nuestro compromiso con la biodiversidad es permanente. Seguiremos fortaleciendo estas acciones para proteger nuestro entorno y sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de conservar las especies nativas”, indicó Cristian Herazo, director de Ambiente del departamento.
Las autoridades recordaron que la caza, compra o comercialización de fauna silvestre constituye un delito ambiental, según lo establecido en los artículos 328A y 328B del Código Penal Colombiano.
El gobernador Yamil Arana Padauí hizo un llamado a la conciencia ciudadana, advirtiendo que “las prácticas tradicionales no pueden estar por encima del equilibrio ecológico. En Bolívar protegemos la vida en todas sus formas”.
Durante los operativos se contó con el apoyo de la Policía Nacional y la Armada de Colombia, reforzando el enfoque interinstitucional para prevenir delitos ambientales y preservar el patrimonio natural del departamento.



