En un gesto que refleja compromiso genuino con las comunidades más vulnerables, el gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí, llegó hasta los barrios populares de Cartagena no solo con promesas, sino con acciones concretas: el inicio del proceso de titulación de 1.031 predios en cinco sectores históricos de la ciudad.
A través del programa Bolívar, Tierra de Propietarios, Arana busca más que entregar títulos: quiere transformar la vida de las familias, brindarles dignidad y abrirles la puerta al progreso económico. En palabras del Gobernador, la falta de propiedad impide a los ciudadanos acceder a créditos formales, mejorar sus viviendas o emprender negocios que dinamicen la economía barrial. Convertirse en dueños legítimos de sus hogares no solo representa un derecho, sino una oportunidad de construir futuro.
El proceso de legalización comenzó formalmente en los barrios Nelson Mandela, Nueva Venecia, La Victoria, El Silencio (Sectores Unidos) y San Pedro Mártir, sectores que durante décadas vivieron en la informalidad, esperando una solución que parecía nunca llegar. Hoy, con este programa, los sueños de generaciones empiezan a materializarse, con la promesa de que en menos de un año los títulos de propiedad estarán en manos de sus verdaderos dueños.
Además de la titulación, el Gobernador anunció la pavimentación de calles en estos sectores, un gesto que demuestra que la intervención no es solo jurídica, sino también de infraestructura y calidad de vida.
Este proyecto no solo es una muestra de gestión eficiente, sino también de amor por Cartagena, una ciudad que, a pesar de sus desafíos, cuenta con líderes que creen en su gente y trabajan para devolverles la esperanza. Las lágrimas de emoción de habitantes como Ramona Gambin o la fe renovada de líderes comunitarios como Manuel Cervera Alemán son prueba de que, cuando hay voluntad política y sentido humano, la transformación es posible.
Hoy, gracias a la gestión de Yamil Arana Padauí, más de mil familias cartageneras están más cerca de vivir en una ciudad donde sus derechos como propietarios ya no serán una ilusión, sino una realidad tangible.



