El crimen organizado en Colombia ha resucitado una de las prácticas más perversas de la época de Pablo Escobar: ponerle precio a la vida de los policías. Así lo denunció el director de la Policía Nacional, general Carlos Fernando Triana, quien advirtió que las organizaciones criminales están dispuestas a asesinar a uniformados para intentar frenar el avance del Estado contra sus estructuras delictivas.
En un llamado de alerta al país, el alto oficial recordó que durante los años más oscuros del narcoterrorismo, Colombia logró superar la amenaza gracias al sacrificio de miles de policías y al respaldo de la ciudadanía. Hoy, dice, la historia parece repetirse, pero el Estado está preparado para enfrentarla con contundencia.
El general denunció el reciente asesinato del patrullero Andrés Padilla en Lourdes (Norte de Santander), atacado cobardemente durante una procesión de Sábado Santo. «Solo una mente criminal, que desprecia la vida y no tiene temor de Dios, es capaz de atentar contra un policía en esas circunstancias», expresó.
Los ataques, asegura Triana, son perpetrados por «asesinos a sueldo» al servicio de cabecillas que se lucran de actividades como el narcotráfico, la extorsión, el secuestro, la trata de personas y el contrabando. Además, advirtió sobre el uso instrumentalizado de menores de edad, a quienes obligan a delinquir y convierten en nuevas víctimas de su cadena criminal.
Sin embargo, el general fue enfático: la ofensiva estatal no se detiene. Hasta abril de 2025, la Policía Nacional reporta:
- 640 capturas, incluidos 165 narcos invisibles y 43 cabecillas.
- 263 toneladas de estupefacientes incautadas.
- 763 bienes ocupados a mafias criminales.
- 751 narcolaboratorios destruidos.
- 106 extradiciones de criminales solicitados por la justicia internacional.
«Colombia debe saber que cuenta con una de las mejores policías del mundo, siempre en pie de lucha», dijo Triana, quien destacó la valentía de los 183.000 hombres y mujeres que integran la institución.
El director de la Policía hizo un llamado a la unidad nacional: «Debemos respaldar la labor de nuestros policías, denunciar y capturar a los asesinos. No habrá guarida a donde no lleguemos».
Finalmente, pidió a los colombianos sentir orgullo por su Policía y acompañarla en esta cruzada: «Yo también soy policía», fue su mensaje final.



