A pesar de algunos avances, los indicadores sobre la calidad de vida de los niños y niñas menores de cinco años en Cartagena de Indias, revelan una realidad preocupante: la ciudad lidera en deserción escolar preescolar entre las principales capitales del país, enfrenta un alarmante aumento de casos de desnutrición aguda y ha registrado una preocupante caída en las coberturas de vacunación esenciales.
Un reciente informe de Cartagena Cómo Vamos alerta sobre la magnitud del desafío. En 2023, la ciudad tuvo una tasa de deserción preescolar del 5,2%, la más alta entre las grandes capitales, superando a Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla. Esta cifra no solo evidencia fallas en la permanencia educativa, sino también profundos problemas sociales y económicos que afectan a los entornos familiares desde los primeros años.
En materia de salud, los casos de desnutrición aguda en menores de cinco años crecieron un 77% entre 2022 y 2023, y ya van 147 nuevos casos en lo corrido de 2025, un incremento del 19% frente al año anterior. A esto se suma el descenso en las coberturas de vacunas fundamentales como la pentavalente y la triple viral, lo que pone en riesgo la inmunidad colectiva infantil y la prevención de enfermedades erradicadas.
Aunque los delitos contra menores muestran una leve mejoría en lo que va de 2025 —con una caída del 70% en los casos de presunto abuso sexual y del 55% en lesiones personales—, las cifras históricas siguen siendo motivo de alarma.
“Cada indicador es una señal de cómo estamos cuidando a nuestra niñez en los momentos más determinantes de su desarrollo”, advirtió Eliana Salas Barón, directora de Cartagena Cómo Vamos.
El informe recomienda priorizar la inversión pública en programas de prevención, salud y educación, y establecer rutas efectivas de protección infantil en todos los barrios.



