Cartagena vive una emergencia silenciosa en sus calles. En solo cuatro meses, 33 personas han perdido la vida y otras 722 han resultado heridas por accidentes de tránsito. Las cifras no mienten: la movilidad en la ciudad está marcada por la imprudencia, el descontrol y la falta de cultura vial.
El más reciente informe del Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT) es alarmante. Entre enero y abril de 2025 se registraron 479 accidentes de tránsito, lo que representa un incremento del 24,74 % frente a los 384 casos ocurridos en el mismo periodo del año anterior. Lejos de ser una cifra más en una tabla, estos números cuentan historias de tragedias humanas que se repiten casi a diario.
La motocicleta sigue siendo el protagonista fatal de esta crisis. De los 479 accidentes registrados, 412 involucraron motos, es decir, un impactante 86 % del total. En ellos, 385 personas resultaron heridas y 27 fallecieron. Le siguen, con mucha distancia, los automóviles (144 accidentes), camionetas (65) y buses (21).
La mayoría de las víctimas son hombres, en especial entre los 29 y 44 años, una franja poblacional activa laboralmente y vital para la economía local. Las muertes por accidentes de tránsito ya son la segunda causa de muerte violenta en la ciudad, solo superadas por los homicidios, según Medicina Legal.
La situación es crítica en la Localidad Histórica y del Caribe Norte, donde se reportaron 220 accidentes, 329 heridos y 17 fallecidos. Los días más trágicos son los domingos y lunes, siendo la 1:00 a.m. la hora más peligrosa.
Cada 36 horas, una persona queda con secuelas físicas por un accidente en Cartagena. Cada 60 horas, alguien muere. El llamado a la acción no puede esperar más.
Desde la entidad, insisten en que los accidentes ocurren por “comportamientos inadecuados de los actores viales, ya sean conductores, peatones o pasajeros”. Sin embargo, el incremento de atropellos, que llegaron a 99 casos (un 2,06% más que en 2024), también apunta a deficiencias en la infraestructura y señalización, especialmente en zonas escolares y de alta afluencia peatonal.



