Un escándalo sacude a la Fuerza Pública tras la desarticulación de una red criminal conformada por uniformados activos y retirados, señalados de traficar armas de uso privativo del Estado.
La Fiscalía General de la Nación reveló que cinco personas fueron capturadas por integrar una organización dedicada a extraer, modificar y vender ilegalmente armamento desde instalaciones oficiales. Entre los detenidos figuran altos mandos de la Policía Nacional y un sargento en retiro del Ejército, todos con acceso privilegiado a arsenales institucionales.
Los capturados son Jorge Alexander Pineda Ramírez, presunto cabecilla; Jehicinio Ciro Cardona, subcomisario de la Policía; Fabián Adrián Cuestas Beltrán, intendente jefe; Carlos Felipe Rincón Veleta, exsargento y exarmero del Ejército; y Jorge Armando Torres Reyes, dueño de un almacén de artículos militares.
La investigación evidenció cómo esta red sacaba armas y municiones de uso oficial para luego alterarlas y comercializarlas clandestinamente con particulares, empresas de seguridad privada e incluso grupos ilegales. Se les atribuye la modificación de pistolas, rifles, revólveres y accesorios para evadir controles y camuflar su origen.
Durante los operativos realizados en Bogotá y Zipaquirá, las autoridades incautaron un arsenal: 20 armas cortas, un rifle de alta precisión, una escopeta, dos mini uzi, un fusil, más de 3.400 cartuchos, 33 cajas de munición, 51 proveedores, además de 152 millones de pesos, 1.105 dólares en efectivo y celulares utilizados para coordinar las operaciones.

Un fiscal de la Delegada contra la Criminalidad Organizada imputó a los capturados los delitos de concierto para delinquir agravado y fabricación, tráfico y porte de armas y municiones, entre otros. Ninguno aceptó los cargos.
Por decisión judicial, dos de los implicados fueron enviados a centros de reclusión militar, mientras que los otros permanecerán con medida de aseguramiento domiciliaria.



