El lunes 19 de mayo, el portal de noticias, “Las 2 Orillas” recogió en una de sus notas, una denuncia publicada en el portal “El Sentir de la Costa”, de Cartagena, el cual daba cuenta de denuncias por hostigamiento e intimidación a periodistas por parte de un ex pandillero, miembro de la pandilla cartagenera “Los que sea”, a quién el alcalde Turbay vinculó a su administración para estos ilegales oficios, recalco, hostigamiento e intimidación a periodistas y a otras personas.
Al personaje ex pandillero que Dumek, el alcalde de Cartagena, contrató, en el bajo mundo de la ilegalidad se le conoce con el alias de “Jhonsito Quesea”, y se trata de Jhon Jairo, simplemente; quien después de hacer parte de una estructura criminal en Cartagena ha llegado, con fines malevólos a convertirse en un protegido y persona de confianza del Alcalde, dándoselas de periodista sin acreditar formación alguna, tampoco credenciales, y mucho menos, ética.
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Pero el hostigamineto e intimidaciones del “Jhonsito Quesea”, por órdenes superiores de su contratante y protector, no solo van dirigidos a los periodistas, su “contrato” va más allá, incluyendo intimidaciones a todo aquel que exprese por cualquier medio escrito o hablado denuncias contra la administración del alcalde Dumek; denuncias que “el “Jhonsito Quesea”, a través de los medios digitales trata de desacreditar y ridiculizar, como una especie de censura.
La cuestión con el “Jhonsito Quesea”, no es nueva, viene desde el 2024 y ha continuado este año 2025, y su vinculación laboral hecha por el Alcalde de Cartagena, para intimidación a periodistas y ciudadanos, se pagan con dineros públicos a través de contratos que se firman en el IDER y en la Secretaría de Infraestructura.
Se sabe que el “Jhonsito Quesea”, hoy contratista de la Alcaldía, por cuyo contrato recibe pago para intimidar y hostigar fue un pandillero del barrio “La Esperanzaa”, tira piedras, ladrón, y peleador con otras pandillas; pero que según dichos de algunos, decidió “desmovilizarse” y convertirse en “activista político”; pero fuentes de entera confianza, afirman que este señor, “Jhonsito Quesea”, además de trabajar para Dumek, también trabaja o trabajó para el “Clan del Golfo” en Cartagena.
Nos parece que andar por los caminos de la ilegalidad, sobre todo contratando con dineros públicos a personas que a pesar de haberse dizque “desmovilizado” como pandillero, y que todavía, presuntamente, continúa con vínculos con grupos delincuenciales y paramilitares como “El Clan del Golfo”, es muy peligroso para el Alcalde de la ciudad.
Dumek que lo ha hecho con la intención de hostigar e intimidar a sus opositores, y quizás, hasta silenciarlos, no debe olvidar que en Colombia la intimidación, tomada como amenaza, está tipificada como delito en el Código Penal, en su artículo 347; y debe recordar muy bien que este tipo de vínculos de un servidor público con la ilegalidad puede conducirlo a lo mismo que condujo a los Congresistas que en julio de 2001, decidieron fusionarse con la ilegalidad reuniéndose en Ralito, corregimiento de Tierralta, en Córdoba, con la pretensión, dizque de refundar la Patria, terminando presos y despojados de sus derechos políticos de por vida.
Todavía recordamos de los Congresistas nuestros que hicieron parte de ese tal Pacto conocido como “Pacto de Ralito”, a William Montes, senador en ese momento, a quien la Corte Suprema de Justicia lo condenó a 7 años y 6 meses de prisión, en la Picota, y además, muerte política. También al Representante a la Cámara, José María Imbett, a quien en febrero de 2012, la Corte Suprema de Justicia igualmente lo condenó a 7 años y 6 meses de prisión, también en la Picota, y de igual manera con muerte política.
Al entonces senador Javier Cáceres Leal, por habérsele comprobado el recibo de dineros para su campaña política por parte de paramilitares, en abril de 2012, la Corte Suprema de Justicia lo sentencio a 9 años de prisión y cesación de sus derechos políticos. Todos estos casos debieron haberle servido de ejemplo al alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, para haber tenido mucho más cuidado con el nombramiento del tal “Jhonsito Quesea”, porque esos no son caminos de legalidad, son caminos de la ilegalidad. Finalmente, Dumek, tu que no estás muy firme que digamos, no sigas jugando con candela porque te puedes quemar.



