En una acción decisiva contra el crimen transnacional, la Armada de Colombia, en coordinación con la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional, logró incautar más de seis toneladas de clorhidrato de cocaína, avaluadas en 300 millones de dólares, en el municipio de Tumaco, departamento de Nariño.
La ofensiva antidrogas se desarrolló en dos operaciones estratégicas que no solo golpearon de manera directa las finanzas del narcotráfico en el Pacífico colombiano, sino que impidieron la circulación de 15,6 millones de dosis de estupefacientes en las calles del mundo.
La primera operación, guiada por información de Inteligencia Naval, llevó a las unidades de Guardacostas y a una aeronave de la Fuerza Aeroespacial a interceptar un artefacto tipo semisumergible, a 80 millas náuticas al noroeste de Tumaco. La embarcación era tripulada por tres hombres de nacionalidad ecuatoriana, quienes fueron capturados durante el procedimiento.
A pesar de las difíciles condiciones meteomarinas que provocaron el hundimiento del artefacto, la rápida reacción de los marinos permitió recuperar tanto a los tripulantes como el cargamento. En total, se incautaron 3.003 kilogramos de cocaína, que fueron trasladados hasta la Estación de Guardacostas de Tumaco. Allí, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) confirmó la sustancia mediante la Prueba de Identificación Preliminar Homologada (PIPH).
- Dos caletas subterráneas desmanteladas
La segunda operación se desarrolló en la vereda El Firme, del mismo municipio, donde tropas del Batallón Fluvial de Infantería de Marina No. 40 localizaron dos caletas subterráneas que, según información preliminar, pertenecerían al Grupo Armado Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (antigua Segunda Marquetalia). En su interior fueron encontrados 125 bultos con 3.260 kilogramos de clorhidrato de cocaína.
El cargamento fue trasladado a la Brigada de Infantería de Marina No. 4, donde unidades de la SIJÍN adelantaron los actos urgentes.
Con estas operaciones, la Armada de Colombia demuestra su capacidad operativa y el compromiso con la lucha contra el narcotráfico. Se evitó el ingreso de 300 millones de dólares a las organizaciones criminales que delinquen en el Pacífico, se retiró del mercado más de seis toneladas de cocaína, y se desarticuló una estructura logística clave para el transporte y almacenamiento de estupefacientes.
Las autoridades continúan reforzando su presencia en la región para cerrar el paso a estas economías ilícitas que atentan contra la seguridad y el bienestar de Colombia y del continente.







