Un grave accidente de tránsito ocurrido en la mañana de este miércoles 11 de junio conmocionó a los habitantes de Cartagena y a las comunidades de Barú y sus alrededores. Un bus de transporte especial, que trasladaba a trabajadores del Hotel Decamerón, se volcó a la altura del kilómetro 1 de la vía a Barú, dejando una persona muerta y 31 heridos.
El siniestro vial tuvo lugar cerca de la entrada a la empresa Puerto Bahía, cuando el vehículo, identificado con las placas WOV-963 y operado por la empresa tmLive, se salió de la vía en circunstancias aún por establecerse. Según testigos, el bus perdió el control, dio varias vueltas de campana y terminó a un costado de la carretera, en una zona de arena y maleza.
La víctima mortal fue identificada como Edilberto Miranda Caraballo quien, de acuerdo con relatos de los presentes, fue expulsado por una de las ventanas del bus durante el volcamiento. Su cuerpo fue hallado sin vida cerca del vehículo. La identidad fue confirmada por sus compañeros, aunque las autoridades aún no han emitido el informe forense oficial.
Los heridos, entre ellos hombres y mujeres que se dirigían a sus labores diarias en el hotel, fueron auxiliados por transeúntes y personal de emergencia que llegó minutos después del accidente. Varias ambulancias trasladaron a los lesionados a distintos centros médicos de Cartagena, donde permanecen bajo observación. El conductor del bus también fue hospitalizado.
Funcionarios de la Policía Nacional y del Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT) hicieron presencia en el sitio para atender la emergencia, coordinar el tránsito vehicular y adelantar las primeras labores judiciales. La inspección técnica del cadáver estuvo a cargo del equipo de criminalística, y el cuerpo fue trasladado a la morgue de Medicina Legal en el barrio Zaragocilla.
Hasta el momento, las causas del accidente no han sido esclarecidas. Sin embargo, se manejan varias hipótesis, entre ellas una posible falla mecánica o un exceso de velocidad.
Videos grabados por testigos muestran la magnitud del siniestro: cuerpos tendidos en el campo, pasajeros aturdidos, gritos de auxilio y escenas de desesperación. Las imágenes han sido ampliamente difundidas en redes sociales, generando una ola de solidaridad, pero también cuestionamientos sobre las condiciones del transporte para los trabajadores del sector turístico.



