La vía permanece habilitada, pero con paso controlado. Se recomienda precaución y respeto por la señalización vial mientras se ejecutan los trabajos.
El Instituto Nacional de Vías (Invías) reportó significativos avances en las obras de recuperación del kilómetro 85 de la doble calzada Cartagena–Barranquilla, uno de los tramos más afectados por las intensas lluvias y la inestabilidad geológica que golpearon recientemente al departamento del Atlántico.
Este punto crítico, que sufrió graves afectaciones estructurales, es atendido con maquinaria pesada y equipos técnicos para evitar que la vía colapse totalmente, en una zona estratégica para el comercio, el turismo y la movilidad interdepartamental.
“El equipo avanza en excavaciones, estabilización y protección del talud afectado. Luego continuaremos con los rellenos, la construcción del muro de tierra armada y la recuperación total de la banca de la vía”, aseguró Fabián Arango, director territorial del Invías para Magdalena y Bolívar.
En el carril superior —que todavía presenta riesgos—, se están realizando inyecciones de mortero para estabilizar el terreno que muestra signos de movimiento. Esta técnica busca reforzar el subsuelo y evitar un eventual deslizamiento que comprometa la calzada en funcionamiento.
A pesar de las condiciones complejas, Invías ha mantenido la vía habilitada bajo control de pare y siga las 24 horas del día, permitiendo que el tránsito no se detenga, especialmente para vehículos de carga y transporte intermunicipal.
“Así garantizamos la conectividad en todo momento. Estamos trabajando con intensidad para devolverle la seguridad y plena operatividad a esta arteria vial clave del Caribe colombiano”, añadió Arango.
Los trabajos, que incluyen excavación del terreno dañado, estabilización de taludes, colocación de rellenos y estructuras de contención, hacen parte del compromiso del Gobierno nacional por responder con prontitud ante las emergencias viales causadas por el clima extremo.
Este tramo conecta a dos de las principales capitales del Caribe: Cartagena y Barranquilla, por lo que su recuperación es prioritaria para el flujo logístico, turístico y económico de toda la región.
“En Invías seguimos transformando la infraestructura vial del país y respondiendo con soluciones reales a las emergencias. Esta intervención no solo es correctiva, es también una apuesta por la resiliencia de nuestras carreteras”, concluyó Arango.



