Entre enero y mayo de este año, Cartagena de Indias registró una reducción del 17% en homicidios respecto al mismo periodo de 2024, al pasar de 159 a 132 casos. Aunque la cifra representa una mejora significativa y ubica a la ciudad como la capital con mayor descenso porcentual en asesinatos, la violencia continúa siendo un fenómeno preocupante, especialmente por el alto uso de armas de fuego.
Según datos de la Policía Nacional, recopilados por el programa Cartagena Cómo Vamos, la tasa de homicidios pasó de 15,0 a 12,4 por cada 100 mil habitantes, por encima del promedio nacional (10,3) y de ciudades como Medellín (5,5) y Bogotá (6,0), aunque por debajo de Barranquilla (13,2) y Cali (18,6).
El 83% de los homicidios cometidos en lo corrido de 2025 fueron perpetrados con armas de fuego. De los 132 casos, 109 involucraron este tipo de armamento bajo la modalidad del sicariato, mientras que 21 se realizaron con arma blanca y 2 con objetos contundentes. Este patrón evidencia la circulación de armas ilegales en la ciudad.
Otro dato alarmante es el perfil de las víctimas: el 99% fueron hombres, un patrón que se repite con relación a años anteriores y que sigue sin ser abordado en profundidad por las autoridades. Expertos señalan que esta violencia se relaciona con conflictos entre bandas, ajustes de cuentas o disputas territoriales.
Aunque las estadísticas muestran avances, la violencia estructural no ha desaparecido. El informe no detalla en qué zonas de la ciudad se concentran los crímenes ni cuáles son los perfiles socioeconómicos de las víctimas. Tampoco se identifican las causas profundas de la violencia o las políticas específicas que podrían estar detrás de la disminución.
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Organizaciones sociales y expertos en seguridad urbana han llamado la atención sobre la necesidad de un enfoque integral que incluya control de armas, intervención en territorios vulnerables y programas de prevención para jóvenes en riesgo.
Para la gran mayoría de los cartageneros celebrar la reducción de homicidios es válido, pero no suficiente pues la ciudad continua con altos niveles de violencia.



