Las revelaciones de una joven capturada por el atentado contra el precandidato presidencial sacuden la campaña. La Fiscalía refuerza la hipótesis de un móvil político, mientras el presidente Petro la pone en duda.
La investigación por el atentado a bala contra el precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay ha tomado un giro estremecedor. Alias ‘Gabriela’, una joven de 19 años capturada por su presunta participación en el ataque del 7 de junio en Bogotá, confesó ante la Fiscalía que no fue el único intento para acabar con la vida del líder del Centro Democrático.
Según su testimonio, Uribe Turbay fue objetivo de al menos tres planes de asesinato, uno de los cuales se frustró durante el Carnaval de Barranquilla, en febrero de este año. El precandidato, que había viajado sin su esquema de seguridad y en un vehículo prestado, no llegó a tiempo al evento donde se planeaba ejecutarlo, debido a una falla mecánica.
La información fue revelada en audiencia judicial y posteriormente divulgada por la periodista Darcy Quinn en La FM, quien aseguró que la colaboración de alias ‘Gabriela’ ha sido clave para descubrir la estructura detrás del atentado y los posibles autores intelectuales. Su defensa estaría negociando un principio de oportunidad con la Fiscalía a cambio de detalles adicionales.
Alias ‘Gabriela’, identificada como Katherine Andrea Martínez, fue detenida en Florencia, Caquetá, y enfrenta cargos por tentativa de homicidio agravado, porte ilegal de armas de fuego y utilización de menores para delinquir. Las autoridades no descartan que haya más implicados y que los móviles estén ligados al clima de tensión política que rodea la actual contienda electoral.
- ¿Móvil político?
La Fiscalía ha manifestado que una de sus principales líneas investigativas apunta a un posible interés político detrás del atentado. Sin embargo, el presidente Gustavo Petro fue enfático en desacreditar esa hipótesis: “Eso no se puede decir, aún hoy, y aunque es una hipótesis de investigación, aún no se puede decir con certeza que haya fines políticos en el atentado y, peor aún, cuál interés político tendría el verdadero asesino”.
El intento de magnicidio contra Uribe Turbay, herido de gravedad en un acto público en Bogotá, ha generado una ola de rechazo en todos los sectores políticos. Su equipo confirmó que fue sometido a una delicada cirugía y permanece bajo estricta vigilancia médica.
Mientras tanto, el país observa con preocupación el deterioro del clima de seguridad en tiempos de campaña, en un momento donde se esperaba que el debate político se centrara en ideas, no en la violencia.



