La influenza aviar ya no es solo un problema del mundo animal: representa un riesgo creciente para la salud humana, la seguridad alimentaria y la economía global.
La gripe aviar, provocada por el virus H5N1, se ha convertido en una emergencia sanitaria de alcance mundial. Aunque históricamente afectaba principalmente a aves silvestres y de corral, su capacidad para saltar entre especies y mutar rápidamente la ha llevado a infectar también a mamíferos —incluidos animales domésticos y ganado— e incluso a trabajadores humanos en contacto con animales infectados.
¿Por qué es tan peligrosa?
- Es zoonótica y transfronteriza: Afecta tanto a animales salvajes como domésticos y puede transmitirse a humanos.
- Está mutando: El virus evoluciona velozmente, aumentando el riesgo de transmisión entre mamíferos y humanos.
- Se ha globalizado: Desde su aparición en Asia en 1996, el H5N1 ha llegado a todos los continentes, incluso a la Antártida, con más de 3.400 brotes recientes.
- Impacta la seguridad alimentaria: Ha provocado sacrificios masivos de aves, escasez de huevos, reducción en la producción de leche y alzas en los precios de alimentos.
¿Qué se está haciendo?
La FAO lidera una respuesta global en coordinación con organizaciones como la OMS y la OIE, promoviendo la vigilancia, el intercambio de información y la formación de personal veterinario y de laboratorio para actuar con rapidez ante brotes.
“Invertir en prevención, detección temprana y respuesta es clave para evitar una crisis sanitaria, económica y alimentaria aún mayor”, advierte la FAO.



