Un nuevo capítulo de tensión institucional se vive en Cartagena de Indias tras la grave denuncia de la Asociación de Desarrollo Comunitario de Minorías (ASDECOMIN), que representa a los comerciantes afroindígenas del histórico Mercado de Bazurto.
Según el comunicado emitido este miércoles 25 de junio, el alcalde Dumek Turbay Paz estaría incurriendo en desacato a una orden judicial al no sancionar el Acuerdo Distrital 185 de 2023, el cual reconoce los derechos étnicos y diferenciales de los comerciantes tradicionales del mercado.
La omisión, según ASDECOMIN, no solo viola el fallo del Tribunal Administrativo de Bolívar, sino que también atenta contra los derechos fundamentales de cientos de familias que han sostenido el comercio informal y popular en este territorio por décadas.
A ello se suma una alarmante denuncia sobre la pérdida de expedientes, afectando procesos de formalización y defensa legal de los vendedores. El comunicado habla de una situación de abandono total: deterioro ambiental en los canales, creciente inseguridad, falta de control institucional y una silenciosa intención de privatizar el mercado, lo que estaría llevando al desplazamiento forzado de comerciantes a las calles.
“Bazurto no se vende, se defiende”, es la consigna con la que ASDECOMIN llama a defender el mercado ante lo que consideran un “abuso de poder y desidia institucional”.
La situación ha escalado al plano penal: una denuncia fue interpuesta ante la Fiscalía General de la Nación, con radicado 47790, relacionada con presuntas irregularidades en el contrato de administración del mercado suscrito con la corporación CORDEBAZ.
Ante esta crisis, la organización exige a la Defensoría del Pueblo – Regional Bolívar intervenir de manera urgente, y solicita además:
- Acompañamiento en el proceso judicial mencionado.
- Instalación de una mesa interinstitucional con participación de entes de control y organizaciones sociales.
- Elaboración de un informe defensorial documentado para elevar el caso a instancias superiores.
- Exigencia al Distrito de cumplir inmediatamente con el Acuerdo 185 de 2023.
Bazurto, enclave del comercio popular, símbolo de resistencia étnica y pulmón económico de miles de familias cartageneras, se encuentra hoy —según sus voceros— ante la amenaza de una “transformación” que no responde a las realidades sociales del territorio.
Mientras el Distrito guarda silencio, los comerciantes se preparan para acudir a las calles y a los estrados, en defensa de lo que consideran un derecho colectivo a preservar su cultura, su sustento y su historia.



