Más de cinco años de espera, puertas cerradas al diálogo y un detrimento patrimonial millonario. Esa es la situación que denuncian los trabajadores oficiales y públicos de la Alcaldía de Cartagena, agrupados en SINTRAOFIPUCAR, quienes acusan directamente al alcalde Dumek Turbay Paz, a su jefe jurídico Milton Pereira, y a la jefe de Talento Humano Yira Morales Castro, de negarse sistemáticamente a reconocer y pagar las cesantías retroactivas que por ley corresponden a empleados con más de 20, 30 e incluso 40 años de servicio al Distrito.
Según el sindicato, este incumplimiento no solo vulnera derechos adquiridos y reconocidos por la Ley 6 de 1945, el Decreto 2767 de 1945, la Ley 65 de 1946 y el Decreto 1160 de 1947, sino que también pone en riesgo la estabilidad económica de cientos de familias cartageneras.
“La administración, de forma arbitraria, pretende desconocer las cesantías retroactivas basándose en un concepto de Función Pública que no tiene fuerza legal sobre derechos adquiridos. Lo más grave es que desde hace cinco años no se paga ni un peso por este concepto, lo que representa un perjuicio económico y un incumplimiento que podría generar intereses moratorios y afectar aún más las finanzas del Distrito”, denunció Antonio Cabarcas Marchan, presidente de SINTRAOFIPUCAR.
La denuncia va más allá. Cabarcas aseguró que en la administración anterior, se habrian destinado más de $9.000 millones al pago de cesantías retroactivas, pero hasta el momento no hay claridad sobre el uso de esos recursos. “No sabemos qué hicieron con esos dineros, y ahora nos dicen que no hay plata para cancelar nuestras cesantías. Esto es una burla y una falta de respeto con quienes hemos entregado la vida al servicio público”, afirmó.
El sindicato también denunció que, cada vez que se intenta abrir un canal de diálogo, la administración responde con evasivas o simplemente cierra las puertas. “Talento Humano se ha vuelto inaccesible para sus propios trabajadores, y el alcalde ha guardado silencio absoluto ante este clamor”, reiteró Cabarcas.
Frente al silencio institucional, SINTRAOFIPUCAR, en articulación con otros sindicatos distritales y el respaldo de las Centrales Obreras, prepara una agenda de protestas, marchas y denuncias con el fin de exigir el cumplimiento de la ley y forzar una respuesta clara y formal del alcalde Dumek Turbay.
“No vamos a seguir permitiendo que se pisoteen nuestros derechos. Vamos a visibilizar esta situación ante el país entero si es necesario. Lo mínimo que exigimos es diálogo, respeto y cumplimiento de lo pactado”, advirtió el líder sindical.
Más allá de la dimensión económica, los trabajadores señalan que la deuda de cesantías retroactivas es también una deuda moral con quienes han dedicado décadas al servicio de la ciudad. En un contexto de crisis social y económica, la falta de respuesta agrava la percepción de desinterés institucional por el bienestar de los servidores públicos.
Por ahora, SINTRAOFIPUCAR exige una auditoría inmediata a los recursos supuestamente asignados al pago de cesantías y una mesa de diálogo urgente que permita construir soluciones antes de que estalle una crisis laboral en el Distrito.



