El primer día de julio no dio tregua en Cartagena. A plena luz del día y en vía pública del barrio Nelson Mandela, un hombre identificado como José Urdaneta Rojas, de 25 años y nacionalidad venezolana, fue asesinado a balazos en el sector Nueva Jerusalén, en lo que se presume fue una acción sicarial.
De acuerdo con la información oficial entregada por la Policía Metropolitana de Cartagena, los hechos ocurrieron a las 5:15 de la tarde, cuando un hombre se le acercó directamente a la víctima y le disparó en repetidas ocasiones. José Urdaneta murió en el acto, sin que pudiera correr o resguardarse. Su cuerpo quedó tendido en la calle, en medio del temor de la comunidad.
Unidades del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía realizaron la inspección del cadáver, que fue trasladado a Medicina Legal, donde permanece mientras se cumplen los procedimientos forenses. Las autoridades iniciaron una investigación para esclarecer los hechos y dar con los responsables.
El asesinato de José Urdaneta marca el primer homicidio de julio, pero llega tras un mes de junio especialmente sangriento, en el que se registraron 37 homicidios, según datos preliminares de Medicina Legal.
Estas cifras convierten a junio en el mes más violento del año 2025 en Cartagena, superando ampliamente los promedios mensuales registrados en los primeros cinco meses del año.
El barrio Nelson Mandela, escenario del crimen más reciente, ha sido foco recurrente de hechos de violencia. Líderes comunitarios y habitantes denuncian la ausencia de patrullajes preventivos y el fortalecimiento de estructuras criminales que actúan con impunidad, principalmente mediante el sicariato, modalidad que representa el 70% de los homicidios ocurridos en junio.
A pesar de los llamados de atención por parte de la ciudadanía, las medidas institucionales aún no logran contener la ola de violencia letal. El asesinato de Urdaneta no solo suma un caso más a las estadísticas, sino que confirma la tendencia preocupante de que los homicidios por encargo siguen siendo el método más común para resolver disputas o ajustar cuentas en la ciudad.



