Como ha sucedido con otros gobernadores de Bolívar y sus respectivos gerentes del Instituto Departamental de Deportes (Iderbol), los actuales mandatarios, Yamil Arana y Ariel Zambrano Meza, no llegaron para fortalecer la práctica deportiva en el departamento, sino todo lo contrario: para desestimularla.
No puede excluirse al gobernador Yamil Arana de esta responsabilidad. Fue él quien, al margen de los principios de transparencia en la administración pública, prefirió acoger las recomendaciones del senador Lidio García y nombrar como gerente de Iderbol a Ariel Zambrano Meza, a pesar de que este último cuenta con una inhabilitación fiscal vigente por parte de la Contraloría General de la República, tras haberle sido comprobados hechos de corrupción durante su paso por la UNGRD.
Resulta difícil creer que el gobernador desconozca las actuaciones de su gerente en un instituto que, por naturaleza, fue creado para el fomento del deporte en Bolívar. La gestión de Zambrano ha estado lejos de cumplir ese propósito.
Un caso que ilustra esta situación ocurrió en 2024. En su calidad de gerente, Ariel Zambrano firmó un contrato con la Liga de Béisbol de Bolívar, presidida entonces por Dagoberto Cabadía, por un valor de 30 millones de pesos. El objeto del Contrato CAIP-002-2024 era brindar apoyo a la selección sub-15 del departamento para su participación en el campeonato nacional realizado en Cali, incluyendo gastos de transporte, alimentación y alojamiento.
Sin embargo, ese apoyo jamás se materializó, pese a haberse firmado el contrato. La irresponsabilidad administrativa obligó al presidente de la Liga a asumir con recursos propios los gastos que Iderbol se había comprometido a cubrir.
Pese a esta adversidad, el esfuerzo y la entrega del presidente de la Liga y de los jóvenes beisbolistas llevaron a Bolívar a alcanzar el subcampeonato nacional. Fue solo entonces, con el trofeo ya en manos, que Zambrano intentó figurar, acercándose para tomarse fotos con los jugadores. Con toda razón y dignidad, los jóvenes se negaron a prestarse para el espectáculo.
Estos hechos bastan para reafirmar que Ariel Zambrano Meza, como gerente de Iderbol, y Yamil Arana, como gobernador de Bolívar, no han sido aliados del deporte. Por el contrario, su gestión ha sido sinónimo de desestímulo, abandono e irrespeto hacia los deportistas del departamento.



