Una familia compuesta por dos adultos y un menor de edad fue hallada sin vida en extrañas circunstancias dentro de una habitación del hotel Portobelo Convention, ubicado en pleno corazón turístico de San Andrés Islas. La comunidad isleña y los visitantes quedaron impactados por el caso, mientras las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
Los cuerpos, sin signos visibles de violencia, corresponden a Tito Nelson Martínez Hernández, de 37 años, oriundo de Boyacá; su esposa Viviana Andrea Canro Zuluaga, de 34 años, y su hijo Kevin Matías Martínez Canro, de tan solo 4 años. Según información preliminar, la familia residía en Bogotá y se encontraba disfrutando de unas vacaciones en la isla.
El hallazgo ocurrió en la mañana del viernes 11 de julio, luego de que familiares, al no obtener respuesta de los huéspedes, dieran aviso al hotel. Tras el reporte, el personal activó los protocolos de emergencia y notificó de inmediato a la Policía Nacional.
El coronel James Evelio Totena, comandante del Departamento de Policía de San Andrés, informó que los cuerpos fueron encontrados sin signos vitales y sin indicios de violencia externa, lo que inicialmente llevó a descartar una agresión física directa. La escena fue acordonada y el caso quedó en manos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, que trasladó los cuerpos a Medicina Legal.
“De forma preliminar, los exámenes de Medicina Legal apuntan a una posible intoxicación de forma genérica, aunque se está a la espera de pruebas toxicológicas más específicas para confirmar la causa exacta del deceso”, declaró el coronel Totena a medios radiales.
Según versiones de familiares, la familia habría compartido alimentos y bebidas alcohólicas la noche anterior. “Fue un encuentro social normal, sin nada fuera de lo común”, indicó el oficial, añadiendo que aún no se descartan otras hipótesis como envenenamiento accidental o deliberado.
Por su parte, el hotel Portobelo Convention emitió un comunicado lamentando profundamente los hechos y asegurando su total colaboración con las autoridades. “Desde el primer momento activamos nuestros protocolos de atención y seguridad, brindando apoyo a los familiares y facilitando el ingreso de los entes de investigación”, señala el documento.
El caso ha generado preocupación entre los turistas y residentes, justo en plena temporada alta, cuando miles de visitantes llegan a disfrutar de las playas del archipiélago. Las autoridades locales han llamado a la calma, asegurando que se trata de un hecho aislado y que la investigación se está manejando con total rigurosidad.
Mientras se esperan los resultados definitivos de Medicina Legal, el país entero sigue atento a una historia que mezcla dolor, misterio y un clamor de respuestas. ¿Qué causó la muerte de esta familia en uno de los destinos turísticos más visitados del país? Esa es la pregunta que aún no tiene respuesta.



