Una investigación disciplinaria y penal busca esclarecer cómo varias armas de fuego, bajo custodia oficial, desaparecieron misteriosamente en la madrugada del 17 de julio.
La desaparición de varias armas de fuego oficiales del inventario de la estación de Policía de Villanueva (Bolívar) ha encendido las alarmas dentro de la Policía Nacional de Colombia y plantea serias dudas sobre la seguridad interna y el control de armamento institucional.
Informaciones preliminares indican que entre las armas y municiones sustraídas 7 fusiles Galil calibre 5,56; 4 pistolas Sig Sauer, proveedores, 35 cartuchos calibre 5,56 y 30 cartuchos calibre 9 milímetros.
Según información oficial suministrada por la propia Policía Nacional, el hecho habría ocurrido en la madrugada del pasado 17 de julio, cuando se detectó el faltante de armamento en los registros de la estación. El número exacto de armas desaparecidas no ha sido revelado públicamente.
“Se trata de un hecho grave que vulnera no solo los principios de custodia policial, sino que podría tener implicaciones directas en el aumento de la criminalidad en la región si las armas caen en manos equivocadas”, señaló una fuente de la institución consultada bajo reserva.
En un comunicado oficial, la Policía informó que la Inspección General abrió una investigación disciplinaria urgente y prioritaria, enmarcada en las políticas de transparencia y lucha contra la corrupción. Fue designado un grupo interdisciplinario especializado para rastrear la trazabilidad de las armas y establecer cuándo, cómo y quiénes estarían involucrados en su pérdida.
Simultáneamente, el caso fue trasladado a la Justicia Penal Militar, que asumió la investigación en el ámbito penal. Se han entregado todos los requerimientos solicitados por este organismo judicial. “Este tipo de hechos no serán tolerados. Toda actuación contraria a la integridad institucional será sancionada con el máximo rigor”, declaró un vocero oficial en Bogotá.
En una medida sin precedentes en la zona, todos los policías adscritos a la estación de Villanueva fueron separados de sus cargos, mientras avanzan las investigaciones. Se trata de una señal clara de que la institución busca frenar cualquier intento de encubrimiento y marcar distancia frente a posibles actos de complicidad interna. El retiro inmediato del personal operativo y administrativo de la estación apunta a preservar la transparencia del proceso.



