Una carta anónima entregada a la Fiscalía plantea posibles vínculos entre su desaparición y hechos irregulares en el Hospital Naval de Cartagena. La Armada Nacional ya anunció una investigación interna.
Más de tres meses después de la desaparición de la joven universitaria Tatiana Alejandra Hernández Díaz en Cartagena, el caso sigue sin resolverse. La estudiante de medicina de 23 años fue vista por última vez el pasado 13 de abril, en las inmediaciones de la avenida Santander. Ahora, una carta anónima enviada a la Fiscalía General de la Nación ha reavivado la atención sobre el caso, al sugerir que su desaparición podría estar relacionada con presuntas irregularidades en el Hospital Naval de Cartagena (HONAC), donde la joven realizaba su internado obligatorio.
La misiva, conocida el pasado 10 de julio, fue dirigida al fiscal Héctor Doney Toro. Según su contenido, se menciona una supuesta llamada anónima hecha a un allegado de Tatiana días antes, en la que se insinuaría un posible vínculo entre su desaparición y información que habría conocido sobre una millonaria negociación de instrumentos quirúrgicos dentro del hospital. El documento menciona a presuntos implicados, cuyos nombres —según medios— también habrían sido incluidos en el escrito.
Frente a estos nuevos elementos, la Armada Nacional emitió un comunicado señalando que no ha recibido denuncias formales contra el personal militar o civil del hospital, pero que, ante la gravedad de lo informado, se abrirá de oficio una investigación interna.
“La Armada Nacional, a través del HONAC, ha estado en total disposición de colaborar con las autoridades competentes desde el primer momento en que se reportó la desaparición”, indicó la institución. También aclaró que Tatiana no se encontraba cumpliendo año rural, sino que desde noviembre de 2024 estaba en rotación práctica como estudiante de la Universidad Militar Nueva Granada.
El último registro de Tatiana data de la tarde del 13 de abril, cuando fue captada en video sentada frente al mar, en la zona de Bocagrande. Su celular y sandalias fueron hallados días después por una compañera de universidad.
Lucy Díaz, madre de la joven, ha sostenido públicamente que su hija pudo haber sido víctima de una trampa y aseguró que desde el inicio intuyó que no se trataba de una desaparición accidental.
Otro de los elementos que la familia ha puesto en conocimiento de la Fiscalía son llamadas extorsivas que han recibido. En ellas, los interlocutores exigen dinero a cambio de supuesta información sobre el paradero de Tatiana. “Dicen que saben dónde está, que si consignamos dinero pueden acercarse a Cartagena”, denunció la madre.
Recientemente, tres compañeros de Tatiana viajaron a Cartagena con el fin de reconstruir los pasos de la joven el día de su desaparición. Según relató la familia, por primera vez las autoridades aceptaron tomar como material probatorio las sandalias encontradas, que previamente no habían sido consideradas como evidencia.
Pese a múltiples operativos de búsqueda, incluso con apoyo tecnológico submarino, no hay hasta el momento resultados concluyentes. La familia mantiene viva la esperanza. “Yo presiento que mi hija está viva, que la tienen retenida contra su voluntad”, expresó su madre.
En los próximos días, la familia se reunirá en Cartagena con su abogado, quien habría adelantado nuevas gestiones ante la Fiscalía. “Esperamos que por fin nos den respuestas. Seguimos esperando claridad y verdad”, concluyó.



