El Congreso de la República dio inicio a su último período legislativo antes de las elecciones de 2026. En este cierre de ciclo, dos nombres asumen el timón del poder legislativo: Lidio García Turbay en el Senado y Julián López Tenorio en la Cámara de Representantes. Ambos liderarán una etapa decisiva para las aspiraciones del Gobierno Petro, que aún busca sacar adelante algunas de sus reformas más ambiciosas.
- ¿Quién es Lidio García Turbay?
Veterano del Congreso y liberal de cuna, Lidio García no es nuevo en estas lides. Natural de El Carmen de Bolívar, ha sido senador desde 2010 y ya ocupó la presidencia del Senado en 2019–2020. Comunicador social de profesión y heredero de una tradición política en Bolívar, su elección —con 97 votos de 100— responde a los acuerdos entre bancadas para que el Partido Liberal asumiera este cargo.
García, de oratoria encendida y verbo costeño, tendrá la tarea de arbitrar las últimas sesiones de un Congreso polarizado y presionado por la opinión pública. Su habilidad para construir consensos será fundamental para definir el futuro legislativo de reformas sociales, económicas y territoriales que aún no despegan.
- ¿Quién es Julián López Tenorio?
Menos conocido, pero no menos influyente, Julián López es una carta emergente del Partido de la U, que logró arrebatarle la presidencia de la Cámara a Cambio Radical. Nacido en Palmira, Valle del Cauca, es hijo del exsenador José Ritter López y ha ocupado cargos clave en el sector público, como la dirección de AUNAP y la Secretaría General de Coldeportes.
Aunque su experiencia legislativa apenas comienza —fue elegido en 2022—, López llega respaldado por alianzas internas que le otorgaron 104 votos en la Cámara. Su gestión será observada con lupa, pues podría convertirse en un puente —o un muro— para las propuestas de Palacio.
Lo que está en juego
Con Petro cada vez más presionado por el reloj electoral y una agenda legislativa con puntos pendientes como la reforma pensional, la Ley de sometimiento y ajustes al sistema de salud, el papel de García y López será estratégico. Ambos deberán equilibrar lealtades políticas, demandas regionales y expectativas ciudadanas.
En este último tramo legislativo, la pregunta no es solo qué proyectos se aprobarán, sino qué alianzas se consolidarán para el próximo Congreso. Porque en política, cada final es también el inicio de la próxima campaña.



