Lo que debía ser una jornada normal en la construcción del megacolegio Marcos Fidel Suárez, en el municipio de Turbana, Bolívar, terminó en tragedia. En un acto violento que ha generado repudio y conmoción en la comunidad, el joven ingeniero civil Diego Armando Morillo Cabrera, de 29 años y oriundo de Villanueva, La Guajira, fue asesinado a plena luz del día frente a sus compañeros de obra.
Según información preliminar dos hombres armados llegaron en motocicleta hasta la zona donde se desarrolla el proyecto educativo. Tras llamar al ingeniero, conversaron con él brevemente y, sin mediar más palabras, uno de los sicarios desenfundó un arma de fuego y le disparó en repetidas ocasiones. Diego murió en el acto, sin que sus compañeros pudieran hacer algo por salvarle la vida. Los agresores escaparon y, hasta el momento, no han sido capturados.
Morillo Cabrera era el ingeniero residente del proyecto, una obra clave para el desarrollo educativo del municipio que se adelanta desde abril con inversión pública. Su asesinato ha causado indignación no solo en Turbana, sino también en Villanueva, su tierra natal, donde su familia y comunidad lo recuerdan como un joven brillante, comprometido con su profesión y con el progreso de su región.
- Gobernación de Bolívar exige justicia
La Gobernación de Bolívar condenó enérgicamente el crimen y pidió a las autoridades volcar toda su capacidad operativa e investigativa para dar con los responsables. “La violencia no truncará el futuro de las nuevas generaciones, ni el desarrollo de nuestro departamento. No dejaremos de llegar a cada rincón de Bolívar para acompañar y proteger a la ciudadanía. Pedimos justicia y la judicialización de los responsables de este crimen que enluta al sector de la infraestructura y la educación”, dice un comunicado oficial.
- Luto en Villanueva, La Guajira
La tragedia también ha sacudido a Villanueva, La Guajira, donde la Alcaldía Municipal emitió un mensaje de solidaridad a la familia del ingeniero. Diego era hijo de Rodrigo Alberto Morillo Oñate, funcionario de la administración local.
“En nombre de la alcaldesa Cielomar Peñaloza de Lacouture, extendemos nuestras más sinceras condolencias a la familia Morillo Cabrera. Lamentamos profundamente la pérdida de un joven que representaba el futuro de nuestra tierra. Acompañamos a sus seres queridos en este momento de dolor”, señaló la administración municipal en un pronunciamiento público.
- Un crimen que enluta al desarrollo
El asesinato de Diego Morillo no solo deja un vacío en su familia y su comunidad, sino que pone en jaque el desarrollo de una obra fundamental para la niñez y juventud de Turbana. Las autoridades investigan si este crimen estaría relacionado con amenazas previas, extorsión o si fue un acto aislado de violencia.
Mientras avanza la investigación, el clamor ciudadano es unánime: justicia, garantías de seguridad para los profesionales en obra pública y compromiso institucional para que el crimen no quede impune.



