Manizales. Cuando todo parecía cuesta arriba, el blanco blanco sacó la casta en casa. Once Caldas remontó un 0-2 en contra y empató 2-2 ante Junior de Barranquilla en un partido vibrante por la cuarta fecha de la Liga BetPlay Dimayor, disputado este sábado en el estadio Palogrande de Manizales. El gran protagonista de la noche fue Jefry Zapata, quien con dos cabezazos oportunos devolvió la esperanza a los hinchas manizaleños.
El equipo dirigido por Hernán Darío Herrera mostró dos caras: una primera parte en la que le costó generar peligro real, y un segundo tiempo donde la garra, el empuje colectivo y la fe fueron protagonistas. Aunque Junior dominó el marcador durante buena parte del encuentro, el Once nunca bajó los brazos y terminó imponiendo su actitud hasta el último minuto.
Los primeros 45 minutos ofrecieron pocas emociones claras. Tanto Once Caldas como Junior intentaban generar juego ofensivo, pero las aproximaciones no lograban incomodar a los arqueros James Aguirre y Mauro Silveira. Un remate de Luis Sánchez a los 11 minutos fue lo más destacado del local en esa parte, mientras que la visita se acercó por intermedio de Jesús Rivas y Jhoimer Guerrero, aunque sin efectividad.
- Un segundo tiempo de emociones y goles
La segunda mitad fue otra historia. Junior, más agresivo, aprovechó el desgaste físico del Once y abrió el marcador al minuto 67 con un gol de Jesús Rivas tras una buena acción colectiva y un rebote del arquero Aguirre. Diez minutos después, Fabián Ángel amplió la ventaja con una definición precisa, tras una gran asistencia de Yimmi Chará.
Todo indicaba que Junior se llevaría los tres puntos, pero apareció Jefry Zapata para cambiar el guion. Primero, al minuto 80, aprovechó un balón suelto en el área y de cabeza puso el 1-2. Y cuando el reloj marcaba el 90, volvió a ganar en el juego aéreo y venció a Silveira para sellar el empate definitivo.
- Una remontada con carácter
El Palogrande estalló con el segundo tanto. La hinchada, que no dejó de alentar, celebró con euforia una igualdad que supo a victoria. Más allá del resultado, el Once Caldas mostró algo que la afición venía reclamando: carácter, amor propio y capacidad de reacción ante un rival de peso.
Jefry Zapata fue la figura indiscutible de la noche, no solo por sus goles, sino por su entrega total. También se destacaron James Aguirre con atajadas clave, y el ingreso de jóvenes que aportaron energía en el tramo final.
Con este empate, Once Caldas suma cinco puntos en la tabla, mientras sigue en construcción futbolística bajo el mando de Herrera. El equipo aún muestra altibajos, pero la remontada deja un mensaje claro: en Manizales, al Once hay que respetarlo.
El próximo reto será clave para medir el impulso de esta reacción. Pero si algo quedó claro en Palogrande, es que este Once Caldas no se rinde.




