Con el eco de las trompetas resonando entre los muros centenarios de la Plaza de Todos de Cartagena, el 13° Festival de Bandas de Bolívar cerró su edición 2025 como una auténtica fiesta del alma caribeña. No fue solo un concurso de música: fue un abrazo colectivo entre generaciones, una exaltación de lo que somos como pueblo y una puesta en escena de los colores más vibrantes de la cultura bolivarense.
La capital del departamento se convirtió en la cuna del sonido sinfónico popular, ese que emerge desde los pueblos ribereños, desde las montañas del sur y las sabanas del norte, para contar sus historias a través del clarinete, el redoblante y el bombardino.

Las bandas participantes no solo compitieron, sino que compartieron, aprendieron y dejaron en el escenario algo más que música: dejaron raíces. En la tarima, cada agrupación se volvió emblema de sus territorios, llevando consigo las voces de sus maestros, la disciplina de los ensayos al calor del mediodía y la esperanza de las familias que los acompañaron en caravana.
Uno de los momentos más emotivos fue el Unísono, ese instante mágico donde todas las bandas se fundieron en una sola voz para interpretar “Lorenza” y “20 de Enero”. La escena fue sobrecogedora: cientos de músicos en el centro de la plaza, miles de luces de celulares danzando en las graderías, y una sola emoción recorriendo los cuerpos de quienes entendieron que la música une donde otras cosas dividen.
El homenaje central fue para Armonías de Bolívar, semillero musical de la Universidad de Bellas Artes y Ciencias de Bolívar (Unibac), una cantera de artistas que está formando a los músicos del mañana con excelencia técnica y amor por lo nuestro. Su presentación fue una sinfonía de futuro.

La cuota artística elevó aún más el tono de la celebración. El Rey de Rocha, con su estilo inconfundible, despertó la nostalgia festiva de la región. Luego, Maía deslumbró con un repertorio que cruzó géneros, generaciones y emociones, demostrando por qué la música es un lenguaje universal.
El gobernador Yamil Arana, visiblemente emocionado al entregar los premios de la categoría Menor, expresó: “Esta no es solo una competencia, es una reafirmación de quienes somos. La cultura es el alma viva de nuestros territorios, y hoy esa alma brilla con fuerza”.
🎺 Ganadores con nombre propio y alma de pueblo
- Categoría Menor:
Escuela de Música de Zambrano
Banda Juvenil 29 de Junio (San Pedro Consolado)
Banda 25 de Enero (Galerazamba)
Mención especial: Banda Juvenil Nueva Generación (Talaigua Nuevo) - Solistas destacados (Categoría Menor):
Josué Salcedo (clarinete)
Ramces Pacheco (bombardino)
Samuel Venera (redoblante)
Jesús David Coneo (trompeta) - Categoría Mayor:
Banda Juvenil Nueva Generación (San Jacinto del Cauca)
Banda de Santa Rosa de Lima
Banda de Mompox - Solistas destacados (Categoría Mayor):
Stiven Castilla
Juan David Jiménez
Duván Díaz
Luis Alfredo Atencio

El Festival de Bandas de Bolívar no es solo una cita cultural. Es una afirmación de identidad, un grito de orgullo regional, una escuela abierta donde se aprende a amar lo propio. Allí, cada nota musical es memoria viva, y cada joven que toma un instrumento está cambiando el destino de su comunidad.
Porque donde hay una banda, hay historia. Donde hay un redoblante, hay resistencia. Donde hay un clarinete, hay futuro.




