En medio de un ambiente cargado de tensión y creciente inseguridad en los barrios de Cartagena de Indias, el líder social Aldo Lora lanzó serias advertencias al gobierno del alcalde Dumek Turbay Paz durante una sesión del Concejo Distrital que se cumplió el pasado 24 de julio. Con voz firme, cuestionó la efectividad del millonario “Plan Titán 24” y denunció lo que describió como una desconexión profunda entre el gasto público en seguridad y los resultados reales que espera la ciudadanía.
“Se aprobaron millonarios recursos para garantizar la seguridad. Ese dinero no es del alcalde, es del pueblo. Y lo que vemos es más miedo, más atracos, más desapariciones, más homicidios, más enfrentamientos entre pandillas”, dijo Lora, visiblemente indignado.
El líder fue más allá al señalar directamente al director de Distriseguridad, Jaime Hernández Amín, por supuestamente utilizar escenarios institucionales como vitrinas políticas. “Aquí lo que hay son eventos para la foto, shows de guardianes que no resuelven nada. Hernández Amín parece más interesado en posicionarse políticamente que en reducir los índices de violencia”, apuntó el líder comunal dejando claro su inconformismo con el rumbo que está tomando la política de seguridad en la capital de Bolivar.
También alertó sobre una posible pugna interna en el gabinete distrital, lo cual, según él, estaría afectando gravemente la operatividad del gobierno local. “No se trata de buscar culpables o enemigos, pero hay tensiones dentro del gobierno que se sienten y que pueden estar paralizando decisiones clave. Mientras tanto, los barrios siguen abandonados”, advirtió.
El contexto no da tregua: este año ya han sido asesinados dos líderes comunales, sin que exista hasta ahora una respuesta oficial ni del alcalde ni de ninguna otra instancia del gobierno. “Es como si esas muertes no dolieran, como si fueran parte del paisaje. No hay empatía, no hay solidaridad institucional. Los crímenes siguen impunes, y eso es aterrador”, lamentó.
Según Lora, más de 60 líderes sociales están amenazados, algunos han sido víctimas de desplazamiento forzado, y las investigaciones no muestran avances. “Los expedientes se empolvan en los escritorios. Hay un abandono total, una institucionalidad ausente, que ni protege ni responde”, denunció.
El pronunciamiento reabre el debate sobre el verdadero impacto del «Plan Titán 24″, una estrategia de seguridad en la que se han invertido miles de millones de pesos, pero cuyos frutos aún no se perciben en las calles.



