El periodista, narrador y comentarista Eugenio “Bate” Baena Calvo, una de las voces más reconocidas del béisbol, boxeo y otros deportes en Colombia, es recordado en una emotiva crónica del escritor e investigador cultural Fidel A. Leottau Beleño, quien lo describe como “periodista de enjundia, amigo de silencios y reencuentros”.
En palabras de Leottau, “en la memoria de Cartagena, donde el sol escribe titulares sobre los tejados, vivió un hombre que convirtió el deporte en crónica viva, y la radio en tribuna de pasión y rigor”.

Baena Calvo fue mucho más que la voz de Caracol Radio en narraciones deportivas. Para su amigo y colega, fue “tejedor de emociones, arquitecto de jugadas narradas con el pulso de quien siente que cada cuadrangular, cada jab y cada gol son también páginas de historia”.
Su vínculo con Leottau se remonta a la amistad entre sus padres, ambos médicos, y a los inicios de la carrera periodística de Eugenio. Una corrección amistosa en 1977 marcó una pausa de 43 años de silencio, hasta que el deporte volvió a unirlos, gracias a una crónica sobre el boxeador Bernardo Caraballo. Desde entonces, “WhatsApp fue el nuevo café, el nuevo micrófono, el nuevo abrazo”, recuerda el autor.

Eugenio no solo brilló en el periodismo; también fue padre de la campeona mundial sobre patines “Chechi” Baena, cuyo talento y disciplina reflejan —según Leottau— “la herencia de pasión, detalle y ética que Eugenio dejó en cada transmisión”.
Hoy, su voz ya no se escucha en vivo, pero queda su eco, su ejemplo y el cariño de quienes lo conocieron. Leottau concluye su homenaje con un mensaje que resume décadas de amistad y respeto: “Descansa, Eugenio. Tu crónica continúa en nosotros”.



